Menu

Todos a apoyar la #LeyEmilia por @Alepolig

0 0

emilia_124131-L0x0

Estupefactos. Esa puede ser la palabra que de mejor manera describe como muchos nos sentimos cuando escuchamos la ridícula condena para Nelson Fariña. Un chiste más de la justicia en nuestro país.

Creo que ya todos sabemos quién es este sujeto. Uno que fue capaz de injerir 10 vasos de ron y salir a la calle manejando, poniendo a todos los que estaban a su paso en riesgo de muerte y concretando su brutal acto con la muerte de la pequeña Emilia Silva, de tan solo 9 meses. Un angelito inocente que tuvo que pagar por la estupidez de un ser humano.

Si ya el dolor de perder un hijo es algo insuperable en la vida, el dolor más profundo que se puede llegar a sentir, escuchar que la persona que te lo quitó queda prácticamente libre, debe ser también devastador.

Me da miedo mi país. Me da miedo pensar que no hay justicia capaz de protegernos y peor aún, me da más miedo que pase algo y no haya jueces capaces de tener un criterio formado ni menos leyes que nos amparen.

¿Cuál es el criterio entonces? Porque si una persona que confiesa haber bebido 10 vasos de ron, después tomar su auto y salir manejando por la calle no es un peligro para la sociedad, entonces creo que estamos mal, pero realmente mal.

La muerte de la pequeña Emilia ocurrió en Enero de este año y bajo la nueva ley de tolerancia 0 al alcohol. ¿Se imaginan la condena si esta ley no hubiese estado vigente?

Si la condena ridícula y vergonzosa de dos años de pena remitida se enmarca “dentro de los parámetros de lo que la ley permite” entonces se tiene que cambiar el marco regulador existente. Debemos luchar como sociedad para que la “Ley Emilia” nos resguarde y nos ampare frente a estos descriteriados.  Una ley que finalmente lo que hace es proteger a toda la sociedad y endurecer las penas a quienes manejen en estado de ebriedad y causen lesiones graves o muerte producto de su irresponsabilidad.

El nombre de la ley precisamente lleva el nombre de la pequeña que tuvo que ser una víctima de una situación horrible para que a través de su nombre nos proteja, nos de el amparo que necesitamos como sociedad. La “Ley Emilia” no sólo representa a la pequeña Emilia Silva, sino que a todos los que han partido antes de tiempo por culpa de personas irresponsables que no tienen nada en la cabeza.

En Chile para que las cosas pasen, deben ocurrir otras que nos lleguen muy profundamente. Ya paso con Daniel Zamudio y ahora es el turno de la pequeña Emilia. Dos personas que no tenían culpa alguna, pero que pagaron lo peor de nuestra sociedad.

La ley Zamudio ya está aprobada, ahora viene el turno de la “Ley Emilia” que con fuerza tiene que ser aprobada por el Congreso antes del 18 de Septiembre. Sin reparos, sin dudas, sin abstenciones, sin votos en contra. Espero que sinceramente ningún político sea capaz no aprobarla. Aún creo que podemos tener esa esperanza.

La Ley Emilia es un paso gigante hacia nuestra seguridad, hacia ser un país mejor. Es nuestra oportunidad de sentar un precedente y no volver a tolerar una situación igual. Pero la Ley Emilia debe venir acompañada de un largo proceso educativo para nuestros niños. Para que ellos crezcan desde pequeños sabiendo que si quieren beber, no deben manejar por ningún motivo. Ni con una cerveza. Debe venir acompañada de un compromiso de todos nosotros de ser responsables y criteriosos y no dar espacio a un pequeño rango de “si no me ha pasado nada”.

La responsabilidad recae en cada uno de nosotros. Debemos decirles a nuestros amigos que si van a manejar, no deben beber nada, porque un poco de alcohol ya puede afectar nuestros sentidos y nuestra manera de reacciones. Finalmente, todos debemos apoyar la Ley Emilia siendo fiscalizadores de ella. Es la única manera que como sociedad vayamos cambiando nuestros hábitos y costumbres en torno a este tema.

 

– Advertisement – BuzzMag Ad
Written By

Leave a Reply

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

– Advertisement – BuzzMag Ad