Menu

¡Mi hijo dice garabatos! ¿Qué puedo hacer?

0 0

Muchas veces hemos escuchado “los niños absorben todo como esponjas” y la verdad, es que es totalmente cierto. Muchas de las cosas que hacen o dicen, simplemente es por imitación.

Decir garabatos a temprana edad es muy frecuente en los pequeños que sienten que ellos forman parte de la rutina diaria de la forma de hablar de su familia. Y ellos, lentamente los van adoptando como parte de su vocabulario, sin saber realmente el significado de cada garabato, pero sabiendo que expresan sentimientos de rabia y de enojo.

La adopción de los garabatos en el vocabulario, también se puede dar porque es una vía que los niños en edad preescolar, encuentran para expresar el negativismo o el oposicionismo, que es propia y común de la etapa de desarrollo que están viviendo. Además, cuando se dan cuenta de que son palabras feas o hirientes hacia las personas que las reciben, las continúan utilizando como una forma de “juego” o para manifestar su autonomía.

Decir garabatos no es un chiste y no debe tomarse como tal. Que un niño los diga, no debe ser motivo que los adultos lo celebren y lo encuentren chistoso. Los garabatos cuando se arraigan en el vocabulario, es muy difícil sacaros después.

Pero, la represión excesiva hacia los niños puede ser peor en la adopción de este vocabulario. Es por eso, que hoy queremos compartir con ustedes una serie de consejos para evitar que los niños hablen de esa manera.

  • Decir, y manifestar, en voz alta y clara que no les gustan las personas que hablan con garabatos.
  • Cuidar nuestro vocabulario. Ellos absorben todo y nosotros somos su primera fuente de imitación.
  • Demostrarles, y enseñarles, que hay formas alternativas de demostrar su rabia o descontento frente a algo.
  • Jugar a cambiar los garabatos por otras palabras. Enseñar de manera lúdica, es una buena forma de que ellos vayan internalizando estos cambios.
  • Tener paciencia. El oposicionismo y el negativismo son parte del desarrollo de los niños en etapa preescolar. Pero sí, debemos insistir siempre y con firmeza que decir garabatos, o palabras feas, para referirse a otros no deben ser usadas para herir al resto.
  • Comentemos y hablemos de cosas positivas, de palabras positivas y de lo lindo que podemos destacar del resto. Así, estaremos incentivando los pensamientos positivos en ellos.
  • Alabarlo cuando sean amorosos y tiernos. Que vayan sintiendo una diferencia de cuando dicen garabatos.
  • Contar cuentos dejando como enseñanza el tema de no decir garabatos, es un buen mecanismo para decirles que no está bien utilizarlos. Debemos procurar que el momento del cuento, sea uno donde su atención esté en el cuento y no en otra cosa.
  • Si nuestro hijo dice garabatos, es misión de toda la familia sacar ese vocabulario y cambiarlo por otro. Así, los niños más pequeños no se confunden en su proceso.

Finalmente, debemos estar atentas a la forma de expresarse de nuestros hijos. Si vemos que lo hacen de manera excesivamente agresiva y que pocas veces (o casi nunca) utiliza palabras amorosas y es tierno, debemos pedir ayuda profesional, antes de que sea una conducta que se arraigue en su personalidad.

– Advertisement – BuzzMag Ad
Written By

Leave a Reply

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

– Advertisement – BuzzMag Ad