Menu

Maravillosos tesoros hechos por pequeñas manitos por @memecarranca

0 0

602583_10200415564563977_1118698008_n

¿Han visto algo más lindo, único y especial que los regalos que con tanto cuidado y esmero hacen nuestros hijos para el día de la madre? Este ya es la novena vez que celebro MI día y no dejo de emocionarme con los pequeños regalos que hacen mis hijos. Tan solo imaginar sus manitos pequeñitas haciendo ese dibujo, pintando esa taza o hilando ese collar hace que me llene de emoción.

Recuerdo cuando era niña que era un hito el día de la madre, nos preparábamos con tiempo, poníamos tanto amor y tanta preocupación en terminar esa gran obra para esa mujer que tanto amamos. Recuerdo haber escrito una y mil veces esa carta para que dijera lo que yo quería decir, haber hecho con tanto cuidado hasta el envoltorio de nuestro pequeño tesoro. Haber llegado a casa a esconder bajo siete llaves ese regalo tan, pero tan especial.

Es que el día de la madre es especial, es celebrar la vida y agradecer a esa mujer por toda su entrega, cuidados, cariños y enseñanzas que ahora como madres entendemos. Es especial porque es el momento de decir cuanto la queremos (porque a todos nos gusta que nos digan que nos aman). Es hacer sentir a esa mujer como la reina de la casa.

Y los niños lo entienden tan bien… se levantan temprano y preparan una bandeja con nuestro desayuno, intentan darnos el gusto en todo. Y llegan orgullosos con ese trabajo que tanto esfuerzo y trabajo les costó. Es maravilloso abrir esos paquetitos, leer esas cartas, observar esos regalos es un “misión cumplida”. Las horas de desvelos, los miles de viajes en auto, el correr todo el día por ellos están mil por ciento pagado con esos pequeños regalos. Porque a fin de cuenta nuestros verdaderos regalos son ellos, sin ellos nosotras no celebraríamos este domingo. Sin ellos nuestros días serían más aburridos, nuestra vida vacía y sin sentido porque desde el día en que sabemos que seremos madres no volvemos a ser las mismas, no nos podemos imaginar nuestra vida sin esos maravillosos angelitos dando vueltas a nuestro alrededor. Desde ese día dejamos un poco de ser mujeres para dar paso al maravilloso concepto de “ser mamá”.

No puedo dejar pasar esta vitrina para saludar a mi maravillosa mamá, la persona que me formó y me enseñó a vivir y a ser mujer… y por sobre todo, gracias a quien me enseñó a hacer lo que más me gusta hacer en el mundo, lo que me realiza en cada momento, lo que hace que me acueste agotada pero infinitamente feliz: SER MAMÁ.

Hoy comparto con ustedes una nota que escribí años atrás, cuando mi segundo hijo tenía solo 2 meses… hoy ya tiene 7 y dos hermanitas más. Son palabras que no he querido modificar porque es lo que sentía en ese momento y son para mí una buena forma de definir lo que es ser mamá.

Veo esos ojitos pequeños que me miran y me doy cuenta que para estos dos seres soy lo máximo, la perfección hecha persona, la fuente infinta de todo lo que necesitan para vivir: amor, cuidados, regaloneos, seguridad, bienestar, comida…

Veo los ojitos de Crescente mirándome, contemplándome y sonriendo para agradecer, agradecer la simpleza de estar a su lado… él no necesita nada más que eso, teniéndome a su lado, el lo tiene todo.

Y la Esperanza, con su mirada llena de alegría de vivir, me mira y me llena de vida, me muestra lo simple que son las cosas.

Los miro y me doy cuenta de que todo es un ciclo…. cuando yo era así de pequeña, mire con esos mismos ojos a mi madre, era lo máximo, perfecta. En la medida que fui creciendo me di cuenta de que era una persona más, con defectos … en la adolescencia aveces dejas de admirarla, de dar gracias por todo lo que te entrega y solo sabes criticar: por los permisos, por su forma de actuar, porque no quiso llevarte, porque no quiso comprarte…. por todo lo que hace y por todo lo que no hace.

Pero cuando pasa todo eso y sientes los primeros golpecitos en “la guatita”, aquellos golpes que te muestran que adentro hay vida, dejas de criticarla y comienzas a mirarla como un ejemplo, comienzas a recordar todo lo que hizo por tí y tomas nota de todos los detalles.

Y cuando te ves reflejada en la luz maravillosa de los ojos de tus hijos, te das cuentas que tu madre es admirable…. vuelves a sentir lo que en principio sentías: el orgullo  de ser hija de esa maravillosa mujer

IMG_9509

– Advertisement – BuzzMag Ad
Written By

Leave a Reply

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

– Advertisement – BuzzMag Ad