Menu

El oposicionismo en los niños

0 1

¿Te ha pasado que le dices algo a tu hijo/hija y a todo te dice que no? Bueno, eso es el oposicionismo, una característica normal de los niños entre los dos años y medio y tres años y medio. Algunas veces comienza un poco antes y otras se alarga un poco más también.

Para muchos expertos ésta es la edad de la terquedad, porque lo que le pides a los niños, la respuesta siempre es la misma: NO. En un punto todos coinciden en lo mismo: si bien es un período difícil y cansador, si lo manejas bien será una etapa pasajera, que es necesaria para que los niños se hagan independientes y  no se transformen en seres sumisos.

Esta etapa de los niños coincide con el descubrimiento de la palabra “yo”: los niños descubren y aprenden que pueden querer algo distinto a los demás y que puede oponerse a lo que le ofrecen. En cierto punto, los niños juegan muchas veces a oponerse y muchas veces es para ejercitar su capacidad de decir que no.

Algunos profesionales han denominado a esta etapa como la “primera adolescencia”. E gran riesgo que tiene es que ese oposicionismo se transforme en un conflicto permanente que haga que la relación padres-hijo se transforme en una constante pelea. Y el otro extremo que se puede dar, es que los niños se desarrollen en un ambiente tan represivo que no pueda expresar de manera natural su oposicionismo y se transforme en una persona sumisa. Debemos tener siempre ojo con los extremos.

Debemos dar los espacios para que se desarrollen en todos los aspectos. Es fundamental que aprendan a tener sus propias opiniones y no solo a oponerse porque sí. Debemos fomentar la reflexión.

No olvides no etiquetarlo bajo ninguna circunstancia, ya que ésta puede definir su personalidad futura. Recuerda que esta etapa debería ser transitoria.

Algunos consejos para esta etapa son:

  • Entrégale espacios para opinar y para tener una opinión distinta al resto.
  • No lo etiquetes como porfiado o desobediente.
  • Si necesitas que te obedezca en algo, no le preguntes ¿Quieres?
  • Cuando los ánimos están medios encendidos, deja pasar un rato frente a una negativa. Con esto lo ayudas a recapacitar y reflexionar.
  • Cuéntale cuentos que hablen de la obediencia.
  • Cuando el niño esté tranquilo y obediente, refuerza esa actitud.
  • Nunca comentes delante de otras personas los conflictos que tienen con el niño y menos que te escuche.
  • Intenta no ser tú oposicionista ni alegar por todo lo que te pasa. Recuerda que somos sus modelos frente a todo.
  • Ten cuidado de hacer declaraciones de incompetencia frente a tu hijo ya que eso debilita tu autoridad: “ya no sé qué hacer contigo”.

(Basado en el libro “Quién dijo que era fácil ser padres”)

Fuente foto: edukame.com

– Advertisement – BuzzMag Ad
Written By

Leave a Reply

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

– Advertisement – BuzzMag Ad