Menu

El “Caso de Belén” por @Alepolig

0 0

nic3b1a-embarazada

Hoy quiero utilizar mi columna para hablar de un caso que estoy segura nos tiene a todos en un estado extraño. Sí, extraño porque nos comenzamos a cuestionar tantas cosas de la vida, a buscar explicaciones a hechos macabros y a darnos cuenta, que una vez más, muchos ocupan la desgracia del otro para sacar beneficio de su parte.

Antes de partir, les quiero aclarar que pueden o no estar de acuerdo con mi postura frente a este caso. Pero la idea es abrir una ventana al debate y la conversación y no una dirigida a la confrontación ni la discusión.

El “Caso de Belén” a sido impactante. Una niña de 11 años embarazada producto de los reiterados abusos de la pareja de su mamá. Terrible, espantoso, inimaginable en mi mente ni en la mente de muchos. ¿Cómo puede ser posible que exista esta clase de monstruo? Y lo peor de todo, es que ni hablemos del tema de la justicia en nuestro país, porque es nefasta.

Pero mi columna va a otra cosa. Al terrible hecho de tener una niña embarazada de 11 años, con un embarazo viable y que puede seguir su curso. Y se me viene de golpe a mi mente una primera reflexión ¿Qué haría si fuera mi hija? Creo que mi respuesta es tajante. No le permitiría continuar con ese embarazo.

No estoy de acuerdo con el aborto porqué sí. No creo, y me rehúso a hacerlo, que las mujeres tengamos el poder de decidir o no si una vida nace. Un embarazo es un estado intocable y debemos respetarlo frente a cualquier situación y asumir el costo de nuestros actos.

Pero la conversación cambia cuando nos enfrentemos frente a un hecho como el que tenemos al frente hoy en día. Una niña no puede tener un embarazo, porque mentalmente no está preparada para ello. Porque aunque digan que el embarazo es “viable” su pequeño cuerpo no tiene todas las herramientas para llevar por nueve meses una guagua. Simplemente, porque una niña de 11 años tiene que estar en el colegio, aprendiendo y jugando con sus amigos y no criando un hijo.

Eso es lo que pienso yo. Ayer vi una entrevista a la pequeña donde dice que ella va a tener a su hijo y lo va a cuidar y querer toda la vida, aunque sea hijo de una persona que le hizo tanto daño. ¿No creen ustedes que en algún momento ese daño se convertirá en rabia, enojo, resentimiento contra la vida que le quitó lo más lindo que podemos tener: la infancia y la inocencia?

Pero lo que más me molesta de este país, son esos buitres que andan esperando sacar provecho de cada situación. Este no es un debate frente al aborto. Este es un debate frente a la vida de una niña de 11 años. Pero más que todo lo anterior, es un debate frente a nosotros mismos y sobre nuestra forma de enfrentar las cosas. No somos quién para decidir sobre ella y su familia.

Nadie puede tomar decisiones por otros, pero otros se suben al carro de cualquier situación para hacer frente a sus demandas. Si eres pro vida o pro aborto, candidato político a la presidencia o a la cámara, alcalde, en fin. Discutimos que queremos libertad para expresarnos, pero por ambos lados una ve y lee críticas entre personas y sectores que nuevamente no contribuyen en nada.

Decir que se está condenando a la niña a una vida terrible por no permitir el aborto, me parece que es al menos desproporcionado. Lo que nadie ha puesto en la palestra es la justicia y la labor del estado de acompañar a esta niña en su estado.

No estoy a favor del aborto cuando ese aborto es por una irresponsabilidad mía. Por un descuido o por una situación cualquiera que nos llevó a una locura de la cual salí embarazada. Pero sí estoy a favor de hacerlo cuando estamos frente a una niña (o muchas niñas) que viven en situaciones de abusos constantes por parte de degenerados y que producto de eso quedan embarazadas. Donde la rabia y el rencor viven escondidos en un pequeño corazón que sólo quiere jugar. Donde los sueños se van porque se ven enfrentadas a una situación así.

test-embarazo-3

El bien más preciado que tienen todas las sociedades son sus niños. El estado garante debe ofrecerles seguridad y justicia. La realidad es que Belén va a tener a su hijo. Pero no puede hacerlo sola. Deben acompañarla en este proceso especialistas de todas las áreas, para que entienda en su interior el proceso que está viviendo. Lo que significa y los cambios que esto va a producir en su vida. Y acompañarla el tiempo que sea necesario. Y no sólo a Belén, a todas las pequeñas Belén que hoy se ven representadas en ella.

Y por último. No queda más que decir que aunque nunca me haya demostrado lo contrario, hoy espero que la justicia se ponga los pantalones y le de un castigo ejemplificador al degenerando que fue capaz de hacerle algo así a una pequeña. Porque el que abusa de un niño es una mente tan enferma, que no tiene posibilidad de recuperación ni de reinserción en la sociedad. Una sociedad que ya no lo quiere entre ella y que no hay nada que hacer frente a eso.

– Advertisement – BuzzMag Ad
Written By

Leave a Reply

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

– Advertisement – BuzzMag Ad