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9 personas que odiarás después del nacimiento de tu hijo

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Scary Mommy es un sitio que siempre nos hace reír, porque con cierta ironía le apunta a distintas situaciones que hemos vivido. Hoy queremos compartir este artículo sobre las personas que realmente odiarás después del nacimiento de tu hijo, ya sea por desubicadas o simplemente por estar en el lugar equivocado, en el momento incorrecto.

  1. Los ayudantes que no ayudan

Durante el embarazo, todos ofrecen su ayuda incondicional, sobre todo en el momento de llegar a la casa luego del nacimiento. Bueno, lo que no aclaran es que significa “ayudar” y generalmente nos hacemos una idea del tipo de ayuda, pero no es ni cercana. Sólo van a visitar al bebé y justo en los momentos de buen humor. Ahora no tienes que preocuparte de pasar tiempo con tu bebé recién nacido precioso mientras está de buen humor ¡Van a hacer eso por ti! No te preocupes. Ellos te dan la espalda cuando ella empieza a llorar.

  1. Los visitantes que piensan que están de vacaciones

Estas son las malvadas hermanastras de los ayudantes que no ayudan. Ellos viven muy lejos, no pueden esperar para ver al bebé, y  crees que van a permanecer con usted y “ayudar” durante todo el día. Pero también, esperan que les des de comer en un momento en que apenas puede alimentarte tú. No pueden entender por qué les estás pidiendo que laven sus ropas, ordenen sus piezas y ayuden si ¡están de vacaciones! Y la pregunta del millón ¿tienes alguna sugerencia para salir en la noche? Obvio si lo que esperas que entren pisando fuerte a las 2 de la mañana, justo cuando por fin has llegado a tu pequeño a dormir?

  1. Los amigos que llegan tarde

Un clásico. “Vamos a venir a las 13 y levamos el almuerzo” te dicen la noche anterior cuando programan la visita. “Maravilloso” piensas y sigues “No tenemos nada en el refrigerador así que nos viene de lujo”. A las 11 de la mañana, el niño se quedará dormido y pensarás: “No, mejor yo no duermo siesta. La gente estará aquí pronto” Y luego, por cada que el reloj avanza y los invitados no llegan, tus pensamientos se centrarán en los minutos que pudiste haber dormido y tu ira comenzará a crecer. Ya cerca de las 14:00 hrs., la combinación de hambre y la falta de sueño te habrá arrojado en cólera convertida en un Hulk furioso por esa pésima combinación de hambre y sueño.

  1. La persona que trajo la torta

 Al principio, no deberías odiar a esta persona. La lactancia materna ha hecho que el hambre sea voraz y el exceso de calorías que estás quemando, te da derecho a un pequeño capricho. Luego, a las 3 de la mañana, después de haber dormido cinco horas en los últimos dos días, te encontrarás de pie en la cocina, comiendo 3/4 de una torta de café, con una mano mientras intentas dormir a tu pequeño que grita con el otro. El pensamiento es nefasto “nunca volveré a usar mis jeans de nuevo” Y ahí comienzas a odiar a la persona que te trajo esa torta que se está convirtiendo en tortura.

  1. El Inventor de web

Aunque no lo creas. Tenemos la inevitable tentación de preguntarlo todo por Internet. Cuando llegas a la casa, todo es extraño. Estás hinchada y adolorida. Todo lo que el bebé hace es extraño y nuevo. Respiran raro y y hacen muchos ruidos que no entiendes ¿Qué significa eso? ¿Es normal esa mancha? Y comienza la locura. Estás a las 4 am despierta y comienzas a  buscar en Google las respuestas que necesitas y todo parece peor de lo que es. “¡Mi bebé tiene asma!” “¡Es totalmente alérgico!” y muchas cosas más. Lo más probable es que todo está bien y sólo tiene que poner el teléfono en el velador e intentar descansar.

  1. Las personas enfermas de desconsideradas

Llegan a tu puerta con goteo nasal y tos de perro.”Yo estuve enfermo la semana pasada. Ya no soy contagioso ” será el típico comentario. Otros le echaran la culpa a las alergias. Antes de que puedas decir: “Por favor, lávate las manos”, han empezado a tocar al bebé. Cuando estornudan, una y otra vez, puedes ver los gérmenes arrojan de su boca, pasan a su mano y después tocan la cara del niño, como si nada hubiese pasado. Preocuparse por un bebé enfermo es el peor. Hacer frente a un recién nacido de mal humor mientras estás enferma, es un segundo lugar donde no quieres estar.

  1. Los que piensan que haces todo mal

En esta categoría podrían entrar tu mamá, una tía, una amiga cercana. No importa. Ellas hicieron las cosas de manera diferente… las hicieron CORRECTAMENTE y creen que pueden dictar cátedra al respecto “¿Por qué no lo haces así?” “Lo estás tomando mal” “Seguro que la posición de lactancia no está bien. Este niñito está quedando con hambre”, y así un interminable etcétera de correcciones que despiertan tus peores pensamientos.

  1. Tú pareja que duerme profundamente

Durante esas primeras semanas, la mayoría de las mamás nos despertamos a ver si mi hijo está respirando bien. Algunos papás, por el contrario, duermen a pierna suelta, incluso si el bebé está gritando tres centímetros de su cara. Probablemente puede que no haya nada que puedan hacer, especialmente si es hambre y está en periodo de lactancia, pero el apoyo es fundamental ¿no? Y todavía lo odiarás un poco más al otro día, sobre todo si se queja de estar cansado. (¿De qué? Nunca sabrás).

Puedes leer el artículo original (en inglés) acá.

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