Hijos

Hábitos que podemos desarrollar desde niños

La página Orientación Andújar plantea 20 hábitos que como padres podemos fomentar en nuestros hijos desde que son pequeños. Cómo ya sabemos los hábitos ayudan a los niños a sentirse más seguros pues saben qué esperar y les permite ser más estructurados cuando grandes.

Aquí les dejamos este valioso listado.

 

  • Horario regular: desde que nacen, los niños necesitan rutinas. Cuando son muy bebés las rutinas del sueño, del baño y de las comidas les ayudan a situarse en el tiempo y en el espacio, creando un ambiente seguro y previsible para el pequeño.
  • Dieta mediterránea: comer pescado, utilizar en la cocina el aceite de oliva y llenar nuestra mesa de productos de la huerta, son valores nutricionales que educan el paladar y cultivan la salud en familia.
  • No al sedentarismo: hacer ejercicio físico y actividades al aire libre en familia, así como evitar quedarse los fines de semana viendo la televisión o jugando a la consola, mejoran la salud y previenen enfermedades a largo plazo. Si los niños se mueven y practican algún deporte semanal, estamos estableciendo uno de los pilares básicos de la salud de su futura vida adulta.
  • Lavarse los dientes: nada más nacer los primeros dientes, podemos limpiarlos con los cepillos adecuados según cada edad. Cuando sean más grandes podrán hacerlo solos y utilizar un dentífrico especial a partir de los dos años o cuando sean capaces de escupir.  Es un hábito imprescindible para evitar las caries y mantener una boca sana.
  • Lavarse las manos antes de comer: las manos son una de las vías de transmisión de enfermedades más importante, por lo que se debe enseñar al niño, desde pequeño, a lavárselas antes de comer y siempre que volvamos de la calle, escuela o parque.
  • Leer cada día: es necesario fomentar el hábito de la lectura a diario y desde bebés. Los primeros cuentos de imágenes fortalecen el vínculo padre/madre-hijo y estimulan su lenguaje. Habituarles al cuento antes de dormir, potencia el gusto por la lectura del niño y,  cuando ya son capaces de leer solos, un ratito cada día favorece su rendimiento académico y su enriquecimiento personal.
  • Limitar las pantallas: la televisión, la consola, el PC… no deben utilizarse durante más de media hora o una hora al día. El niño debe leer, jugar, pintar, salir al parque o practicar algún deporte. No es bueno para su correcto desarrollo intelectual y físico permanecer horas y horas delante de una pantalla.
  • Jugar: los niños nunca más volverán a ser niños. Su actividad más enriquecedora es el juego y no se les debe privar de ello. Mediante el juego aprenden, experimentan y se relacionan con otros niños o con el adulto. No podemos imponer una “agenda” estricta a un niño, ya que necesita tiempo libre para jugar y dejar volar la imaginación.
  • Desayuno completo: debería ser la comida más importante del día o, al menos, de las más importantes. Un desayuno completo debería estar formado por lácteos (leche, yogur o queso fresco o poco curado), cereales (en copos, pan, galletas… evitando la bollería industrial),  fruta o zumo natural, y una grasa (la mejor, el aceite de oliva o, en su defecto, un poco de mantequilla). Es fundamental de cara a obtener la energía necesaria para hacer frente a las actividades del día, tanto físicas como mentales.
  • A dormir pronto y las horas necesarias: los niños deben ir a dormir según su edad y han de dormir las horas necesarias para despertarse frescos, contentos y descansados. No pueden realizar horarios de adulto y se deben instaurar rutinas de sueño lo antes posible, adaptándose a la idiosincrasia de cada niño, claro.
  • Ser ordenado y cuidadoso con las cosas: los valores son importantes en la vida adulta y en la infantil, se pueden cultivar. Valorar lo que tienen, cuidarlo y ser ordenados en casa, les permitirá disfrutar más de las cosas y dar el valor que se merece a cada pequeño detalle.
  • El respeto a los demás: vivimos en sociedad y hemos de enseñar al niño a ser sociable y adaptado a la sociedad en la que vive: escuela, ciudad, país… Para ello, es fundamental que se respete a él mismo y a los demás, valorando al resto de personas por lo que son y dándole herramientas para cultivar una buena convivencia en sociedad.
  • El respeto por el medio ambiente: hemos de enseñar a nuestros hijos a ser sostenibles, a reciclar, a no consumir lo que no necesitamos y respetar bosques y animales. El futuro de nuestro planeta dependerá de que estas buenas costumbres se perpetúen durante años.
  • El uso del pañuelo y taparse la boca al toser: no sólo forma parte de las buenas maneras sino que se puede evitar una de las más fáciles maneras de contagio de enfermedades infecciosas de las vías respiratorias.
  • Expresar lo que siente, gestionar las emociones y trabajar la tolerancia a la frustración: desde muy pequeños podemos trabajar con nuestros hijos la inteligencia emocional. Saber decir las cosas a los demás sin herirlos, ser consciente de lo que siente y de nuestros límites, saber que nos podemos equivocar, poner nombre a los estados emocionales y saber gestionar el estrés son fundamentales para saber capear las emociones en el día a día.
  • Fomentar el sentido de humor: procurar un buen ambiente en casa, la capacidad de reírse de uno mismo y quitar hierro a cosas que no  la tienen, es una pequeña medida para ser un poco más feliz a pesar de los contratiempos.
  • Beber agua: desde bien pequeños la bebida del día a día ha de ser el agua. Los zumos, los refrescos y los batidos deben ser de consumo ocasional. El consumo excesivo de bebidas dulces se relaciona con las caries y el sobrepeso en el niño .
  • Seguridad vial: las conductas como peatón y al volante salvan vidas. Debemos cumplir siempre con las normas de seguridad cuando el niño está dentro del vehículo (cinturón de seguridad, sillita adecuada) como cuando es peatón (cruzar en verde y por el paso de peatones). Es una inversión de futuro.
  • Comer cuando toca: debemos desayunar, comer algo a media mañana, almorzar, merendar y cenar. Con esta rutina debemos evitar el picoteo entre horas, que va saciando, y hace que el niño llegue sin apetito a las horas que toca comer y evitamos malos hábitos en la alimentación que favorecen la obesidad.
  • El baño: mantener una buena higiene diaria favorece un correcto estado de salud. Además, cuando son pequeños, la rutina del baño favorece su relajación y el descanso nocturno.

 

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Familia

Seguridad en Internet: medidas para los padres

Nos guste o no nuestros niños son ávidos usuarios de Internet. Tanto Google como las redes sociales, se vuelven parte de su vida a medida que van creciendo. Y no podemos evitarlo, pero lo que sí podemos es informarnos y conocer los mecanismos de seguridad que existen.

Muchas veces los niños pueden pasar horas sentados frente a la pantalla y nosotras no podemos sentarnos a mirar cada página que abren, es por ello que hoy queremos entregarles una serie de consejos de seguridad para que Internet no se transforme en un peligro.

– Instala filtros y programas de control para acceso a determinadas actividades.

– Establece reglas y horarios de uso y sus consecuencias en caso de no cumplirlo.

– Determina claramente si es que el computador puede ser usado en la semana y cuántas horas se puede usar durante el fin de semana.

– Enséñales a no solicitar productos sin aprobación de un adulto responsable.

– Ayúdales a relacionarse con Internet. Los primeros acercamientos con el computador deben ser bajo tu atenta mirada. Al momento de hacer trabajos, préstales tu ayuda, para investigar deberán acceder a un buscador y en medio de la búsqueda pueden llegar a temas para adultos.

– Motívalos a que realicen sus propias búsquedas sobre temas de interés, tanto para sus trabajos escolares como para investigación propia. Acompáñalos en estas investigaciones.

– Háblales de los peligros del chat, explícale que pueden encontrar muchos “amigos” que no son lo que ellos creen y que pueden querer malas cosas de ellos. Sé muy claro al prohibirles compartir fotos y videos personales con desconocidos.

– Realiza  comprobaciones periódicas sobre el uso que los hijos hacen del computador. Revisa el historial del navegador.

– Dedica especial atención a los juegos que tus hijos suelen jugar. No todos son divertidos, también hay peligrosos y violentos.

– Ubica el computador en un lugar público y visible de la casa. Evita instalarlo en la pieza de los niños.

– Enséñales a proteger su información personal y la de su familia. Muéstrales como usar contraseñas seguras, no compartir con extraños claves o datos personales, nunca enviar fotos o videos propios a desconocidos y utilizar términos adecuados en salas de chat.

– Explícales que no deben llenar formularios sin preguntarte. Si deben llenarlo, que lo hagan contigo.

Y lo más importante, como todo en la vida de nuestros hijos, necesita de nuestra supervisión y presencia. La mejor forma de que ellos naveguen sin riesgos es con tu presencia activa y sin prohibiciones innecesarias. La seguridad se la debemos entregar nosotras con confianza y tranquilidad, y para eso debemos estar segura de que hemos puesto filtros, de que estamos presentes, que hay horarios y de que ellos entienden las razones de estas normas. La conversación clara siempre será tu mejor aliada.

 

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Hijos

Frases que nunca debes decirle a tu hijo (segunda parte)

Ayer les presentamos algunas frases que no debemos decir a nuestros hijos. Aquí les dejamos la segunda parte de estas frases y aunque es muy difícil cumplir con esto es bueno tenerlo presente para tratar de evitarlas lo más posible.

  1. “Si vives en mi casa tienes que seguir mis instrucciones” amenazar a tu hijo de sacarlo de la casa es una idea terrible en diversas formas; lo puede asustar emocionalmente o puede que tu hijo se vaya realmente de la casa. Los padres están en esencia sacándose su responsabilidad cuando dicen estas cosas y generalmente es una amenaza vacía que los padres rara vez están dispuestos a cumplir.

 

  1. “Así fue cómo me educaron y no me pasó nada” la forma en que te educaron tus padres es la manera que aprendiste para ser padre pero no quiere decir que todo lo que ellos hicieron estuvo bien. Cuando hablamos de maternidad lo más importante es entender las necesidades de tus hijos aunque no se base en la forma en que a ti te enseñaron .

 

  1. “Me carga cuando haces… (cualquier mal comportamiento)” esta frase siempre la decimos cuando nuestra paciencia se está acabando. Los papás creen que esta es una crítica constructiva pero si nuestro hijos no escuchan el cuando y solo entienden que le dices “Odio cuando…”

 

  1. “Qué vergüenza” vergüenza es un concepto que los niños no entienden. Cuando les dices que debiesen avergonzarse lo único que escuchan es que la mamá está enojada sin saber por qué. Incluso peor, decir esto a un niño un poco mayor solo logra que se vuelvan más desafiantes y agresivos según un estudio de la ciudad de Michigan.

 

  1. “Eres igual a tu papá/mamá (con desprecio)” si este comentario fuera seguido de algo positivo sería un excelente comentario pero por lo general se usa en un tono negativo. Esto no solo da el mensaje de que están siendo rechazados sino que también estamos haciendo inconscientemente que nuestro hijo tenga que elegir de qué lado están para hacer feliz al otro padre.

 

  1. “Te lo dije” un clásico que no sirve de nada. Presumir de algo que ya sabemos no es de ninguna ayuda para nuestros hijos. Ellos aprenden por sus propios errores al igual que aprendimos nosotros.

 

  1. “Sé que no querías pegarle a …” Si, claro que lo hicieron con intención. Cuando estamos enojados pegarle a la persona que es responsable de nuestro enojo puede ser una reacción instintiva que se siente bien en el momento. Como padres debemos enseñarle a nuestros hijos estrategias y habilidades para regular este tipo de reacciones de formas más productivas y a la vez validar estos sentomientos como reales.

 

  1. “No estés enojado con…” todas las personas sienten lo que sientes y generalmente esto no es una decisión, lo que sí es una decisión es la forma de comportarse frente a esos sentimientos. Cuando los padres mezclan los sentimientos con el coportamiento (ej: no estés enojado con tu hermano versus no le pegues a tu hermano) aparte de no ser efectivo sugiere que los sentimientos del niño de alguna forma están mal y bajo control parental. Como ninguna de las dos cosas es real el niño termina confundido e inseguro de si mismo.

 

  1. “Me encantaría que fueras como…” todo niño tiene fortalezas y desafíos que son únicos en ellos. Los niños no debiesen ser comparados pero sí recordados que son diferentes. Si esta frase la terminamos con los hermanos el daño es aun peor y puede terminar por dañar la relación familiar.

 

  1. “Eso no está suficientemente bueno” cuando los niños escuchan que algo que hicieron no es suficiente lo que ellos escuchan es que ellos no son suficientemente buenos. Uno puede creer que la crítica los hace crecer pero solo sienten que consentirte es un imposible.

 

  1. “Eres perfecto” poniendo en los niños una expectativa de perfección aunque no lo digas en serio puede afectar la autoestima de tu hijo y hacerlo menos arriesgados por miedo a fallar.

 

  1. “Eres tan inteligente” a simple vista este es un buen comentario pero usar constantemente esta frase le enseña a los niños que tienen un don natural separado del esfuerzo. Algunos niños pueden entonces empezar a evitar situaciones en las que no son buenos para que no lo vean como poco inteligente. Lo mejor es reforzar a nuestros hijos que gracias al trabajo duro o la perseverancia lograron encontrar la solución.

 

  1. “Déjame ayudarte con eso” aprender a comunicar las necesidades y lo que se quiere es una de las habilidades más críticas de aprender por niños pequeños. Cuando los padres se adelantan a las necesidades de sus hijos les quitan la oportunidad de aprender y practicar el pedir ayuda.

 

  1. “¿Seguro que puedes hacer eso” los padres sobreprotectores pueden tener buenas intenciones tratando de mantener a sus hijos libres de cualquier peligro o daño pero cuestionando constantemente sus decisiones implica que no crees que son suficientemente listos o capaces de hacer algo nuevo. Si lo haces muy seguido tu hijo puede desarrollar el síndrome de Peter Pan que es el miedo a crecer.

 

  1. “Odio las matemáticas, nunca fui bueno para eso” no le tomamos el peso a lo importante que es nuestra actitud en determinar los logros académicos de nuestros hijos. Un estudio descubrió que si un padre está constantemente diciendo que no le gustan las matemáticas o que lo ponen nervioso o cosas por el estilo este es tomado por el niño afectando su desempeño.

 

  1. “No estoy llorando, todo está bien” probablemente piensas que si pones una cara feliz cuando en realidad pasa todo lo contrario es una forma de proteger a tu hijo pero los hijos pueden ver a través de esa mascara y los asusta. Esconder las emociones negativas y simulando cosas positivas no solo hace que te sientas peor por dentro sino que también daña la relación que tienes con tu hijo. No necesitas decirle a tu hijo todo lo que está mal pero dejarles saber tus sentimientos les enseña que ellos también tienen permiso de sentirse de esa forma.

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Hijos

Frases que nunca debes decirle a tu hijo (primera parte)

Decimos muchas frases sin siquiera tomarles el peso y algunas de ellas pueden ser poco beneficiosas para nuestros hijos. Aquí les dejamos el listado que publicó Charlotte Hilton en la página Woman’s Day.

 

  1. “Hago todo por ti” En primer lugar esto no es cierto pero además una de las cosas que más le hace daño a un niño es pensar que sus padres dejan de vivir su vida por el. A fin de cuentas el niño piensa que si sus padres son tan generosos de hacer todo por él entonces no puede enojarse con ellos y por ende el problema de fondo es él mismo (según dice Brad M. Reedy).

 

  1. “Tu me haces enojar” el trabajo número uno de un padre es mantener la calma sin importar lo que pase. Dejando de lado que generalmente cuando estamos enojados decimos cosas de las que después nos arrepentimos, permanecer calmados también le muestra a nuestros hijos cómo queremos que se comporten. Esto es especialmente importante para padres de hijos que se enojan con facilidad.

 

  1. “No comas eso o te vas a poner gordo” la ciencia dice claramente que la forma de hacer que nuestros hijos coman de manera sana es recalcando los beneficios y lo rica que es esta comida. Comentar todo respecto al peso que el niño pueda adquirir hace que los niños se preocupen y, según un estudio publicado, les dañas la autoestima.

 

  1. “Cómete las arvejitas (o cualquier otro alimento), son buenas para ti” un estudio de la Universidad de Chicago demostró que decirle a un niño que algo es saludable es contraproducente. En vez de pensar en lo nutricional los niños tienden a asumir que la comida saludable es mala y la rechazan. En vez de eso dile a tus hijos lo delicioso que es y lo entretenido que es comerlo.

 

  1. “Estoy tan gorda, tengo que hacer dieta” en un mal día tu puedes verte a ti misma como una morsa gorda y horrible pero para tu hijo eres la persona más increíble y linda que jamás haya vivido y quieren ser como tú. Entonces, cuando criticas a tu cuerpo no solo estás atacando a la persona que más aman sino que también les estás enseñando cómo deben sentirse respecto a sus cuerpos también.

 

  1. “Cuando era joven yo fumaba/usaba drogas” decir esto valida que tu hijo lo haga. Probablemente al escucharlo su pensamiento es “estamos bien entonces”. Los hijos modelan su comportamiento basados en ti. Si no tienes herramientas suficientes para explicarle a tu hijo por qué las drogas son peligrosas no les des permiso tácito de usarlas porque tu lo hiciste, dice Dennis Poncher autora del libro “Porque te quiero”.

 

  1. “Deja de llorar ahora mismo” es importante darle a los niños espacios para llorar y demostrar sus emociones y frustraciones. Tienen que saber que está bien sentirse feliz, triste, enojado o como sea. Además nunca le dirías a un adulto que deje de llorar entonces, ¿por qué se lo decimos a los niños?

 

  1. “No es tan terrible” incluso si hay algo que no es tan grave para ti puede que sí lo sea para tu hijo. Si le dices que no lo es haces que se avergüence e invalidas su emoción.

 

  1. “Cálmate” si pudieran hacerlo lo harían. No puedes hacer nada cuando un hijo está teniendo una pataleta así que la recomendación de Denise Daniels, experta en comportamiento infantil, es mantener tu la calma y sé paciente mientras validas sus sentimientos.

 

  1. “Estás bien” algo que puede parecer pequeño para ti (un rasguño o un lápiz roto) es algo realmente grande para tu hijo por lo que debieses darle la seriedad que merece.

 

  1. “Eres tan flojo” los niños no son flojos. Generalmente hay una razón escondida del por qué no están logrando cumplir con lo que se les pide. Los padres atacan la autoestima con esta frase y reconozcámoslo, nadie se motiva más si es que le dicen que es flojo.

 

  1. “Apúrate, tienes que estar listo” esta es la típica frase que repetimos todas la mañanas pero no hace que las cosas pasen mas rápido. Lo único que logramos es que nuestros hijos se sientan más estresados, dice el psicólogo infantil Ariel Kornblum. Lo que debemos hacer es ser específicos en lo que tienes que hacer inmediatamente.

 

  1. “¿Por qué tengo que decirte todo 100 veces?” si tienes que repetir algo constantemente entonces lo que realmente debes hacer es cambiar tu estrategia de comunicación. La persistencia no es la respuesta pues nuestros hijos escuchan selectivamente. En vez de eso trata de hacer preguntas con respuestas abiertas para llegar a la raíz de lo que está pasando.

 

  1. “Deja de actuar como una guagua” no puedes esperar que tus hijos se comporten como adultos si no lo son. Si un niño está haciendo algo muy infantil, mira la situación. Daniels plantea que generalmente los niños vuelven a comportamientos pasados cuando están nerviosos, ansiosos o asustados. En vez de hacerlos sentir vergüenza escucha qué les pasa.

 

  1. “Estás siendo ridículo” los niños miran a los adultos para validar sus sentimientos y experiencias por lo que cuando lo invalidas les haces sentir que no importan. Si no entiendes por qué tu hijo está haciendo algo, pregúntale y luego trata de recordar cómo te sentías en una situación como esa.

 

  1. “Estoy decepcionado de ti” estas palabras las usamos generalmente cuando nuestros hijos ya se sienten mal, esto los hace sentir que además deben hacerse cargo de nuestra decepción lo que agrega aun más dolor a la situación.

 

  1. “No hagas eso” lamentablemente esta frase tan común no enseña a comportarse. Siempre es mejor enfocarse en la conducta apropiada y cumple la misma función de que tu hijo no haga algo. (En vez de decirle no le pegues a tu hermano le puedes decir así es como usamos las manos cariñosamente mientras haces cariño al hermano).

 

 

 

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Educación

La manta de las historias un cuento sobre generosidad

Hoy les queremos hablar de un cuento que es precioso. Se llama La manta de las historias, de Ferida Wolf y Harriet May Savitz que además cuenta con las preciosas ilustraciones de Elena Odriozola.

La trama de este cuento es la siguiente: Babba Zarrah tiene una hermosa manta de lana, en la que los niños aman sentarse para escuchar sus historias. Cuando Babba Zarrah se da cuenta de que sus vecinos necesitan ropa nueva, desbarata en secreto su manta de las historias, para tejerles las prendas que necesitan. Pronto, ya o queda ni un hilo de la manta, pero los aldeanos tienen una solución para eso…

la manta de las historias portada

Una preciosa historia que nos habla de generosidad, de preocuparse por el otro pero también de sentir que los otros se preocupan por ti. Nos habla de reciprocidad en varios aspectos y de compartir sentimientos entre todos.

A los niños les encanta esta historia que los engancha, primero con una estructura narrativa muy dinámica, muy ágil y entretenida que va contando esta historia de Babba Zarrah y su manta; y por otro lado porque cuenta con unas ilustraciones preciosas que van dando el empuje necesario a la narrativa para que los niños vayan entendiendo la real importancia de ser generosos.

Personalmente les cuento que lo conté en el curso del Clemente (kínder) y todos los niños engancharon muy bien con la historia, con lo que ésta quiere entregar y con cada uno de los personajes. Es importante que lo leas con calma, para que se entienda, y que los niños se acerquen a ti para que puedan ver las ilustraciones, que como se dice anteriormente, son preciosas y acompañan muy bien la narrativa.

la manta de las historias por dentro

La manta de las historias es parte de la Colección Buenas Noches de la editorial Norma y es un poco difícil de encontrar. Pero si por casualidad la encuentran, no duden en comprarla porque es un precioso cuento para los niños y para los adultos.

 

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Educación, Sin categoría

Concentración: Cómo lograr que tu hijo pueda mantenerla a lo largo del día

A muchas nos debe haber pasado que la profesora del colegio nos llama para decirnos que nuestro hijo no logra mantener la concentración durante la clase. Algo que no es novedad porque a medida que va pasando el día este problema se hace más y más grave. Frente al no saber qué hacer les ofrecemos premios y castigos pero esto tampoco funciona. Entonces, ¿qué hacemos?

Te tenemos una buena noticia, la solución es bastante más simple de lo que crees.

Es un hecho que para las personas, y más aún para los niños, no pueden concentrarse por largos períodos de tiempo. Un niño de 5 años, por ejemplo, tiene un tiempo máximo de alrededor de 15 minutos de concentración.

La solución a este problema es tomar recreos cortos regularmente (los cuales pueden ser cosas tan simples como mandarlos a que se laven las manos). Dividir una actividad en pequeñas secuencias puede hacer las cosas mucho más simples para tu hijo.

Si a un niño se le permite que tome pequeños recreos silenciosos que no sean estimulantes sino descansos este tiene la habilidad de volver a enfocarse en la tarea y de re energizarse.

Es de vital importante que este pequeño receso no sea demasiado estimulante o entretenido. No debe ser un tiempo para usar el teléfono o jugar en el tablet, es más bien un tiempo silencioso donde el niño puede quedarse sentado en silencio o caminar por la pieza pensando en ideas que tenga en su cabeza.

El psicólogo Alejandro Lleras de la Universidad de Illinois encabezó un estudio donde se mostraron los beneficios de los recreos. Todos nosotros podemos perder el foco si estamos haciendo la misma actividad por largo tiempo. Lleras notó que el cerebro deja de poner atención a nivel perceptivo (vista, oído, sensación) si el estímulo es consistente durante el tiempo. La estimulación constante es percibida por nuestros cerebros como algo poco importante hasta el punto que nuestro cerebro lo borra de nuestra atención. Entonces, si eso pasa con los estímulos también es algo que ocurre con nuestros pensamientos.

En este estudio se le pidió a un grupo de estudiantes que hicieran una tarea en el computador por una hora. El resultado fue que a medida que pasaba el tiempo el nivel de concentración disminuía notoriamente. Por el contrario, a un segundo grupo se le pidió que realizara la misma actividad pero dándoles espacio para tomar dos recreos de descanso. Los resultados de este grupo fueron que lograron mantener la atención hasta el final del trabajo.

Así que ya saben, cuando sea la hora de hacer tareas con los niños háganlos descansar cada cierto rato por 5 minutos en un descanso tranquilo y relajado para que luego retomen la actividad con muchísima mejor concentración. Y si la profesora te vuelve a citar por lo mismo le puedes sugerir (claro que de buena forma) que aplique está técnica.

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Educación

Cerebro de un niño de 2º básico: su desarrollo desde la neurociencia

El sitio Elige Educar nos encanta porque siempre nos entrega notas que son excelentes en torno al desarrollo de los niños y su educación. La Neurociencia es una disciplina que incluye varias ciencias que estudian la organización funcional y la estructura del sistema nervioso, especialmente el cerebro, desde diversos puntos de vista. La idea es ser una ciencia integral que intenta explicar la relación existente entre la mente, la conducta y las actividades propias del sistema nervioso. Para esto estudian el cerebro desde distintos niveles como el neuronal, molecular, conductual y cognitivo.

Me gustó mucho este artículo porque habla de lo que pasa en los niños de 2º básico, que es justo en la etapa que está la Agustina. Además, lo que plantea me hizo mucho sentido con lo que pasa con ella en torno a sus preocupaciones, sus aprendizajes, sus juegos y todo lo que gira en torno a su desarrollo.

Acá les dejo el artículo completo textual:

“¿Qué pasa si llegamos tarde, papá? ¿Pasará algo malo? ¡No quiero llegar tarde!”. Los niños de segundo básico son propensos a preocuparse; lo hacen por las pesadillas, por la oscuridad, por su ropa, por sus tareas, o por el dolor de estómago que podrían tener hasta el punto de creer que se convertirá en una enfermedad letal. Odian cometer errores, no terminar las tareas y, sobre todo, perder. Tienen que ser los primeros, siempre correctos, puntuales, los mejores y perfectos. Pero ¿qué pasa con estos pequeños? ¿Están creciendo neuróticos, locos hipocondríacos…?

No, no lo son. La sensibilidad y el mal humor en los niños de 2º básico es una prueba de que su cerebro se está desarrollando adecuadamente. Al llegar a los siete años finalmente pueden comprender conceptos como el espacio, la dirección, la distancia y el tiempo. A esta edad entienden que el reloj está en marcha hacia adelante, por ejemplo; es por eso que de pronto los horarios, la rutina, los calendarios, los planes, las reglas, la justicia y las asignaciones se convierten en causas terriblemente serias y motivos de preocupación.

Neurológicamente, ¿cuál es el zumbido y la construcción dentro del cerebro de los niños de segundo básico? Jane Healy, autora de “La mente en crecimiento de tu hijo”, los ha definido como “ávidas máquinas de aprendizaje”. Marguerite Kelly, columnista del área familiar del Washington Post, los cataloga como “la edad de la razón con un toque de tristeza”.

A continuación presentamos algunas maneras para ayudar a tu hijo de siete años a atravesar con gracia esta etapa cognitiva tan compleja:

El poder del profesor

Los niños de segundo básico se desarrollan mejor con un docente que tiene altos estándares para sus estudiantes. De acuerdo con el maestro de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la UCLA, Daniel Siegellas expectativas del profesor sobre las habilidades de sus estudiantes tiene un enorme efecto sobre el aprendizaje. En un estudio a los docentes se les dijo que erróneamente algunos de sus estudiantes habían sido identificados previamente como discapacitados para aprender y que de hecho, eran dotados. Después de que los maestros plantearon expectativas, los estudiantes se desenvolvían en torno a ellas. Los niños de esta edad además suelen desarrollar relaciones de afecto con su profesor.

¡Metas!

Los niveles de dopanina –neurotransmisor que fomenta la atención y motivación– aumentan su producción en el cerebro del estudiante de segundo básico cuando se alcanzan los objetivos. Los niños estarán en éxtasis y fortaleciendo su mente si le ayudas cuidadosamente a proponer, fijar y alcanzar con éxito sus ambiciones intelectuales y físicas.

¡Sigue leyendo!

En esta etapa mejora la fluidez de lectura, ayudada por la expansión del área de Broca y el área de Wernicke, y la interconexión masiva de neuronas. Los estudiantes de segundo básico pueden comenzar a leer porque quierenhacerlo. Los padres pueden ayudar a mejorar la capacidad lingüística de sus hijos si les hacen preguntas que ayuden a reflexionar y hablan con ellos utilizando un vocabulario de alto nivel.

Aprender de seguridad

Los alumnos de segundo básico necesitan sentirse seguros, estables y emocionalmente a salvo, para que sus cerebros puedan adquirir el mayor conocimiento posible. El estrés postraumático crónico debe evitarse, ya que podría liberar cantidades tóxicas de cortisol, destruyendo las células del cerebro, sobre todo en la región del hipocampo. Para proteger la confianza de un niño en este etapa, los padres y otros adultos importantes para ellos deben darles amor, fomentar la retroalimentación, minimizar los retos y amenazas, y evitar gritos para la disciplina.

¡Haz ejercicio!

Un niño de 2º básico debe correr y jugar al menos 30 minutos al día. Ahora ya están listos para andar en bicicleta e inscribirse en deportes como fútbol, natación, hockey, o artes marciales, que son destacados impulsores cerebrales. Juegos como la pinta o saltar la cuerda pueden ser el mejor ejercicio para estos pequeños, ya que enseñan habilidades sociales y físicas. Muchos niños de siete años prosperan con el deporte, porque su sistema sensorial les permiten progresar mucho más rápido que los adultos en habilidades como el patinaje y el esquí. Según John Ratey MD, autor de “La chispa”, el ejercicio eleva los procesos químicos para la construcción que Ratey llama “Miracle-Gro para el cerebro” porque construye la infraestructura del cerebro. Muchas investigaciones sugieren que los estudiantes que hacen ejercicio intenso obtienen mejores resultados académicos que los que no lo hacen.

Comida para el cerebro

Los niños necesitan una amplia variedad de nutrientes para el crecimiento óptimo del cerebro. Alimentar a tu hijo equilibrando verduras, frutas, granos enteros, productos lácteos y carne,  limitando la ingesta de dulces, galletas, jugo de fruta, azúcar y comida chatarra. La yema de huevo, la carne y la soya contienen colina, la piedra angular de la acetilocolina, un neurotransmisor crucial para la función de la memoria.

Atención, atención

La capacidad de atención de un niño de segundo básico varía de 7 a 25 minutos. Los varones por lo general lo hacen en periodos más cortos en comparación a las niñas. Para fomentar una mayor capacidad de concentración, pueden hacer meditación o jugar juegos de mesa, y limitar la televisión ya que los estudios indican que esta sobre estimula el desarrollo neurológico resultando en periodos de atención abreviados. ¿Por qué? Algunos científicos dicen que ver tele en exceso libera altas cantidades del neurotransmisor dopamina, un regulador clave del enfoque.

Decisiones ejecutivas en el cerebro del niño se segundo básico

¿Está tu hijo exigiendo más libertad? ¡Eso es bueno! Significa que su desarrollo está en curso. La densidad sináptica en los lóbulos frontales está en su cima este año, con las vías nerviosas que unen esas zonas en el sistema límbico. El resultado: las áreas racionales del cerebro de tu hijo están expandiendo el poder para asumir mayor control sobre sus regiones más salvajes, lo que se traduce en un mejor control de los impulsos, mayor independencia y una mejor capacidad de planificar el futuro. Un consejo: es momento de que tu hijo de segundo básico, con un cerebro en desarrollo, ayude en casa. Los estudiantes de siete años pueden captar pedidos que contienen tres componentes separados, lo que les permiten realizar tareas más complejas.

Hasta la risa

En esta etapa finalmente tu hijo entiende tu sentido del humor. A los siete años, el crecimiento del área de Broca es más grande en el hemisferio derecho. Esto refuerza los componentes emocionales y prosódicos del lenguaje. La comprensión del niño de 2º básico ya no se limita a la lo literal, por lo tanto el sarcasmo y la ironía ya están a su alcance. Lo positivo de esto es que ellos ahora sólo se reirán cuando les digas frase como “te voy a vender a los piratas”, en lugar de entrar en pánico.

Aumento de la memoria

La capacidad de memoria del estudiante de segundo básico está mejorando debido a la complejidad dendrítica en los lóbulos frontal y temporal, que están creciendo a un ritmo impresionante. La recién adquirida “coherencia” le permite al cerebro integrar el pasado y el presente. Ahora que tiene un conocimiento más profundo de sus propias emociones y de su “yo interior”, se puede sugerir que empiece a llevar un diario de vida o un cuaderno de bocetos.

Mentes musicales

Expón a tu hijo de segundo básico a la música. Si demuestra interés, consíguele un instrumento. Reproduce música melódica y estructurada para él y canten juntos. La revista “Neurological Research” publicó un estudio que indica que los niños de siete años luego de cuatro meses de clases de piano, lograron un 27% de mejoría en las pruebas de fracciones en comparación a los niños que sólo utilizaron un software de matemáticas. Otro estudio, en la misma revista, indicó el 100% mejoró por sobre los estudiantes que aprendieron de la manera convencional.

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Salud

Fatiga: 4 razones que hacen tenerla

La fatiga es cuando tenemos una deficiencia de energía, motivación y/o concentración.

Aunque no lo creas nuestro cuerpo tiene 88.403 veces más energía explosiva que la bomba de hidrógeno que destruyó la ciudad de Nagasaki en la Segunda Guerra Mundial y aunque no es la mejor imagen si sirve para hacerse una idea de la cantidad de energía que tenemos dentro. Entonces, ¿cómo es posible que estemos tan cansados? El primer paso es tener claro que la ftiga es la forma de tu cuerpo, mente y espíritu de decirte que hay algo desbalanceado. A continuación les numeramos las fuentes más comunes de fatiga.

 

  1. Sueño: Poca o mala calidad

Los estudios demuestran que los turnos de noche, dormir menos de 6 horas o más de 9 horas es dañino para tu salud. Tomar pastillas para dormir pueden solucionar la cantidad de horas que se duerme pero no necesariamente mejoran la calidad del sueño.

¿Cómo podemos saber si tenemos un mal dormir? Primero debes preguntarte las siguientes cosas:

  • Me despierto cansado
  • Despierto con la boca seca
  • Despierto con dolor de cabeza
  • Me levanto más de una vez en la noche para ir al baño
  • Ronco

Si cualquiera de estas respuestas es afirmativa puede ser que tengas apnea y debieses comentar esto con tu doctor. También es bueno preguntarle a quien duerma contigo si a veces dejas de respirar durante la noche. Otros comportamientos que pueden afectar tu sueño son tomar alcohol o cafeína cerca de la hora de acostarse, tener la Tv o el computador prendido cerca de la hora de dormir (debiésemos usarlo hasta máximo una hora antes de dormir), dormir con tu mascota en la pieza, trabajar en el dormitorio convirtiéndolo en un lugar que se hagan cosas que no corresponden a ese lugar.

Intent quitar estas costumbres de tu día a día, puede que te sorprendas de cómo mejora tu calidad y cantidad de sueño.

 

  1. Ejercicio: Poco o mucho

La meta diaria debiesen ser entre 8000 y 10000 pasos por día dependiendo de tu edad y nivel de ejercicio. Otra opción es hacer entre 20 y 30 minutos de movimiento. Hacer mucho ejercicio o muy poco puede ser dañino para tu salud y también contribuyen a la fatiga. Si tu índice de masa corporal es menor a 18,5, tu período menstrual es irregular o no llega, tienes heridas frecuentes e inexplicables o si no te sientes bien debieses contactar a tu doctor. Si bien es cierto que se ha demostrado que el ejercicio mejora la depresión, la inflamación y la longevidad mucho ejercicio puede contribuir a poner un exceso de estrés en tu cuerpo. Hacer un exceso de ejercicio es bastante inusual a diferencia de el sedentarismo.

 

  1. Efectos secundarios de los medicamentos

Existen algunos medicamentos que contribuyen a tener un mal sueño como los que sirven para bajar la presión sanguínea, los antiácidos, los para bajar el colesterol y los para la ansiedad. Si tienes problemas de fatiga hace poco revisa si se relaciona con el período en que empezaste a tomar los medicamentos. Si es esto habla con tu doctor para ver si hay alguna solución al problema.

 

  1. Condiciones médicas

Muchas condiciones médicas pueden afectar el sueño como la diabetes, problemas de tiroides, depresión y la deficiencia alimentaria.

Si no tienes ninguno de estos problema de salud y sigues experimentando fatiga sería bueno analizar tu nivel de estrés. Muchas veces terminamos presionándonos más allá de lo que es bueno para nosotros.

 

Hacernos tiempo para practicar la meditación y reconectarnos con nuestra respiración y la naturaleza son prácticas muy saludables que ayudan mucho a disminuir el nivel de fatiga. Muchas veces las cosas más pequeñas provocan grandes impactos a lo largo del tiempo. Intenten introducir esta práctica a sus vidas y vean cómo esta mejora.

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Salud

Frenillos ¿Cómo puedo saber si mi hijo los necesita?

Cuando comienzan a salir los dientes definitivos en los niños, muchas veces los vemos que no vienen del todo bien. Puede ser simplemente una percepción, pero comenzamos inmediatamente a pensar que va a tener que ocupar frenillos en un tiempo más.

Es por eso que los controles con el dentista son tan necesarios. Será él el primero en señalar si que existe algún tipo de problema (como una mordida severa, los dientes apiñados o torcidos, o una mordida cruzada) lo que origina una consulta con un ortodoncista. Tiene sentido ir pensando en esto temprano, ya que la mayoría de los niños que vayan a necesitar frenillos, los van a necesitar cerca de los ocho o nueve años, cuando todavía no tienen todos sus dientes permanentes y la mandíbula sigue creciendo. Si tu hijo tiene una mordida cruzada (la mitad sobre-mordida, la mitad mordida) uno querrá corregirlo antes de que el primer diente de leche a caído. De lo contrario, puede hacer que la mandíbula crezca de forma asimétrica.

En el sitio BabyCenter nos entregan una guía de ciertas preguntas que todos nos hacemos en torno a los frenillos.

Los niños que se chupan el dedo, ¿tiene más probabilidades de necesitar frenillos?

Sólo si todavía se están chupando el dedo cuando sus dientes permanentes están comenzando a salir, después de los cinco años de edad. Si tu hijo no ha dejado el hábito para entonces, esta acción puede ser problemática por cuanto puede estar empujando los dientes adultos hacia adentro, haciendo que se amontonen o creando una mala mordida. Pero esto no es común; la mayoría de los problemas de la mordida se heredan.

¿Cómo funcionan los frenillos?

Un ortodoncista establece pequeños soportes a la parte frontal de los dientes y los conecta con un alambre. Luego se ajusta o cambia el alambre cada cuatro a seis semanas, ya que los dientes se van ajustando lentamente a su posición correcta.

Tu hijo también podría tener que usar bandas de goma (que conectan los dientes de arriba con los de abajo de modo de añadir presión milimétrica) u otra modalidad de la forma de un aparato de metal que encaja en las ranuras de los soportes y los envuelve alrededor de la cabeza del diente, tirando de los dientes del frente hacia atrás.

Una vez que los frenillos se retiran, la mayoría de los niños tendrá que usar un retenedor, un aparato ortopédico hecho a medida y que es extraíble, con el objeto de mantener los dientes en su lugar hasta que las muelas del juicio han llegado a la mandíbula y han dejado de crecer, alrededor de los 18 o 19 años. Algunos pueden seguir usándola un día a la semana, incluso en la edad adulta.

¿Duelen los frenillos?

Mucho menos que cuando era nosotros éramos niños.

Pegado a los soportes de la parte frontal de los dientes, se elimina la necesidad de forzar las bandas de metal alrededor de cada diente, como era necesario con los de las décadas pasadas. Los hilos utilizados en la actualidad son más flexibles, particularmente los hechas de aleaciones, tales como de níquel y titanio, por lo que aplican una presión mucho más suave. Eso no es para decir que el proceso es indoloro. La mayoría de los niños se quejan de dolor durante un día o dos después de que se aprietan, pero nada muy grave.

¿Cuánto tiempo necesitará usar frenillos mi hijo, y cuánto costará aproximadamente?

Estas son las dos preguntas más comunes que los ortodoncistas escuchan de los padres de los posibles pacientes. El resultado final varía de paciente a paciente por supuesto, pero la mayoría de los niños precisan frenillos entre uno a tres años por lo que costo es bastante variable dependiendo de la duración y la complejidad del tratamiento. En una consulta inicial, el ortodoncista llevará a cabo un examen exhaustivo de los dientes y la mandíbula de tu hijo, toma de radiografías e impresiones. Basado en esto, él le dará su opinión sobre el mejor curso de tratamiento y una estimación del costo.

¿Cómo puedo encontrar un buen ortodoncista?

Comienza por preguntarle al dentista de tu hijo. También puede obtener recomendaciones de tus amigos y miembros de la familia cuyos hijos han tenido frenillos, la experiencia es fundamental. Otro punto importante también es prestar atención a cómo el ortodoncista interactúa con tu hijo, ya que los niños son más propensos a seguir instrucciones si les cae bien la persona que los atiende.

Nunca dejes de lado los controles con el dentista. Una buena salud bucal cuando niños es clave para la edad adulta.

Nota original en inglés y foto portada de BabyCenter  acá 

 

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Hijos

Olvidos: Cómo hacer para que nuestros hijos recuerden

 

Probablemente a más de alguna le ha pasado que su hijo deja olvidadas sus cosas en el colegio, o se le olvida devolver el libro de la biblioteca o llevar el permiso para el paseo. ¿Cuándo será el día que mi hijo se acuerde de sus cosas? Ese es el sueño del pibe ¿o no?

Como podrás imaginarte “Un niño que siempre se olvida tiene un padre que siempre recuerda”, lo que implica que cada vez que tu salvas a tu hijo de sus olvidos en realidad estás haciéndole un daño porque nunca “le duele” el olvido y por ende no necesitan afrontar las consecuencias de su irresponsabilidad. Con esto no nos referimos a cuando de vez en cuando a nuestros hijos se les queda algo y los ayudamos sino cuando es algo que ocurre constantemente (todas las semanas al menos).

¿Cómo podemos resolverlo?

Según Amy McCready existen algunos métodos que nos ayudarán a ayudarlos en esta área. Aquí se los dejamos.

 

  • Recuérdales que recuerden una sola vez: Comienza por decirle a tus hijos en edad escolar que ya están lo suficientemente grandes como para tomar la responsabilidad de recordar sus pertenencias y compromisos. Luego dales le noticia que ya no los vas a rescatar de sus olvidos. Obviamente esta conversación tiene que ser cuando están todos calmados y no en el momento en que están discutiendo por el tema.

 

  • Empodera la memoria: Ya que no estarás haciéndote cargo de los olvidos de tus hijos puedes darles herramientas para ayudarlos a recordar por sí mismos. Pregúntales qué pueden hacer para acordarse de poner todo lo que necesitan en la mochila. Escucha lo que ellos dicen y luego sugiéreles cosas como hace una lista y pegarla en la puerta de la pieza, armar la mochila la noche anterior, tener las cosas en un lugar específico como métodos adicionales.

 

  • Olvídate de rescatarlos: Una vez que hayas puesto el sistema en marcha deja que las consecuencias naturales le enseñen a tus hijos. Empatiza con ellos pero resiste a la tentación de llevarles las cosas olvidadas al colegio. Puede que le pongan una mala nota por no llevar su trabajo pero la lección de vida que estará aprendiendo lo vale.

 

Esperamos que estos tips sirvan de aprendizaje tanto para ustedes como para sus hijos.

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