Técnicas para mantener el estrés bajo control

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Muchas veces sentimos que la vida sencillamente nos supera, no nos sentimos capaces de cumplir en la inmensidad de roles que tenemos. No es extraño que sintamos angustia y un cansancio infinito. Antes de llegar a este estado las invitamos a realizar ciertos cambios diarios que nos ayudarán a estar más tranquilas y felices:

-Cuando armes tu agenda, deja dos o tres espacios libres. Ni siquiera pienses para qué los dejas, la idea es que sean minutos para tí, para hacer nada, descansar y disfrutar.. Por pequeños que sean, te servirán para “airearte” y preguntarte qué tienes ganas de hacer. Es necesario y te permitirá asumir los compromisos siguientes con más energía.

-Descansa el tiempo necesario. Hay que dormir, por lo menos, ocho horas. Sabemos que con niños pequeños es difícil de lograr, en estos casos, date licencias y duerme un par de minutos de vez en cuando… es cosa de organizarse y pedir ayuda.

-Cuida tu dieta: No te “intoxiques” con alimentos que no te aportan energía. Elige, mejor, los que son ricos en litio y en magnesio (cereales, huevos, chocolate, verduras, pescado y frutas secas) y en vitamina B (leguminosas, aves y pan integral). Evita los excitantes como el tabaco, el alcohol o el café. Tampoco es bueno caer en dietas estrictas en las que te privas de casi todo, solo lograrás tener aún menos energía.

-Come sentada a la mesa: Date un tiempo solo para comer, sin distracciones ni apuros. Mastica varias veces cada bocado y no leas ni hables por teléfono mientras lo haces. Si puedess comparte este momento con tus seres queridos, sin apuros ni obligaciones.

-Juega con niños: Hijos, sobrinos, hijos de amigos, no importa. La actividad lúdica y el contacto con los más pequeños nos ayuda a descentrarnos y a conectarnos con una dimensión nuestra que tiene otra frecuencia.

-Cuando te sientas muy exigida, preguntate cuánto de esa carga puedes soportar: Tener conciencia de las demandas excesivas es un buen primer paso para regularlas mejor. Sabemos que a veces cuesta, pero es bueno que si hay cosas que no te sientes capaz de hacer, o te provocan un estrés excesivo, puedas renunciar a ellas.

-Pide ayuda:  Ejercita tu capacidad de delegar y de dejarte ayudar. Por más que no lo necesites ya, te va a preparar para poder hacerlo cuando realmente sea necesario: el marido, la nana, la mamá, la suegra, una amiga… todas SIEMPRE necesitamos una red de apoyo eficiente y presente.

-Desarrolla técnicas para relajarte: Siempre a la medida de tus necesidades, gustos y preferencias. Busca qué te gusta hacer: no se trata sólo de practicar yoga o meditación. Hay muchas formas de serenarte y conectarte contigo misma como leer un libro, darte un baño, escuchar música o hacer deporte. Busca una actividad que te relaje, disfrutes y te entretenga.

-Date algún gusto: Dedica al menos un rato por semana a una actividad que te reconforte: ir a la peluquería, salir de mall, un café con una amiga, cenar con tu pareja, pasear a tu perro…

-Ten una rutina de actividad física: Es una efectiva fuente de descarga del estrés. Además la actividad física genera endorfinas, la hormona de la felicidad. Con el deporte te sentirás más sana y feliz.

-Relájate y estírate: Realiza este tipo de ejercicios todos los días.

-Ocúpate de tu bienestar emocional: Las relaciones afectivas, el optimismo, el equilibrio mental, son redes esenciales que brindan contención cuando el estrés y la ansiedad nos invaden.

-Desconéctate en algún momento del día: Elige  cuál es el más apropiado y oblígate a apagar el celular y el computadora por un rato. Recuerda que la dependencia al mail es uno de los factores más estresantes de la vida profesional de hoy.

– Date un par de minutos al día sola contigo: Todas necesitamos estar a solas, escuchar nuestro corazón y pensamiento sin el ruido de la vida diaria.

– Disfruta de la compañía y presencia de quienes amas: Dale tiempo de calidad a tus hijos, a tu pareja, padres y amigas, es una excelente forma de desconectarse y de manejar el estrés.

Y tú ¿Tienes algún otro secreto para bajar tus índices de estrés?

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