Tarjeta amarilla para la sal

sal

Según un reportaje de la revista australiana “World of Knowledge” no existe una substancia más subestimada que la sal. Ahí se plantea que la sal es más dañina que el azúcar o el alcohol.

Hay un caso de una niña de 4 años que pesaba 15 kilos y por error consumió 30 gramos de sal. La consecuencia: murió por envenenamiento de dos cucharadas de sal. Incluso un adulto habría sufrido consecuencias graves si consumiera esa cantidad de sal. Pero ¿por qué ocurre esto?

Si consumimos mucha sal lo que ocurre es que se empieza a perder el agua de las células, es decir, nos deshidratamos desde adentro hacia fuera. Esto se supera generalmente tomando líquido pero si ingresamos una gran cantidad de sal en un período corto de tiempo, como en el caso de la niña de 4 años, el sistema colapsa. Sube la presión  y se contraen los vasos sanguíneos. Se puede producir un para respiratorio o cardíaco en cosa de horas.

Por otro lado la sal es tan esencial para nuestro cuerpo como el agua por que mantiene la presión de los fluidos en las células de nuestro cuerpo, regula la  circulación y ayuda a el desarrollo de los huesos lo que implica que hay que tener una ingesta adecuada de sal para tener buena salud.

Pero ¿cuánta sal debemos consumir? Un cuerpo saludable debiese consumir aproximadamente 3 gramos de sal por día. El aumento en el consumo de sal ha desarrollado algo similar a una pandemia que mata a millones de personas cada año.

Un adulto promedio hoy en día consume entre 8 y 10 gramos de sal por día lo que no alcanza a provocar una sobredosis pero es 1/3 más de lo recomendado lo que provoca que el cuerpo se vaya deshidratando y aumentando la presión sanguínea cuadriplicando las posibilidades de tener un ataque al corazón.

Lamentablemente no sabemos la cantidad de sal que consumimos. El daño menor viene de la sal que ponemos nosotros mismos desde el salero de la mesa (solo el 5% viene desde ahí) pero, ¿y el resto?  Muchas de las comidas preparadas que consumimos traen grandes cantidades de sal. Por ejemplo, una pizza congelada puede traer hasta 5 gramos de sal.

En la Universidad de San Francisco calcularon que si cada persona dejara de consumir 1 cucharadita de sal por día habría entre 42000 y 92000 menos de muertes, 120000 enfermedades crónicas cardíacas menos. Es decir, está claro que si bajáramos el consumo de sal la salud estaría mucho mejor pero, ¿por qué es tan difícil dejarla?

En el año 2011 se descubrió que hay una zona del cerebro que  juega un rol esencial en la drogadicción: el hipotálamo y se descubrió que el consumo de sal produce el mismo proceso que se produce al consumir cocaína o heroína y lo peor de todo es que se producen los mismos efectos cuando esta se le quita la sal a las personas. Al consumir sal se produce dopamina lo que hace que nos sintamos bien por lo que los que la consumen quieren volver a sentirse bien y por ende quieren seguir consumiendo sal condicionándonos a ella. Mientras más sal tiene la comida que consumimos más necesidad de sal generamos siendo cada vez más necesario el ponerle extra sal a las comidas perdiendo así la capacidad de entender la cantidad de sal que nuestro cuerpo necesita.

Las invitamos a intentar bajar el consumo de sal en nuestras casas sobre todo conociendo las graves consecuencias que esta puede traer. No es tarea fácil porque como ya supimos es adictiva pero vale la pena el esfuerzo.

¡Mucha suerte!

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