¿Qué regalos de Navidad hacer de acuerdo a la edad de los niños?

Para los niños, sin duda los juguetes son los regalos que más disfrutan Navidad. “Esto tiene que ver con que el juego es la principal actividad que desarrollan los niños en áreas que abarcan lo físico, cognitivo, social y afectivo”, explica la docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Verónica Navarrete.

Sin embargo, como cada etapa de desarrollo tiene sus propias características, los juguetes van quedando obsoletos en la medida que el niño crece. “Por ello los juguetes deben ser elegidos poniendo especial atención en la etapa evolutiva en que se encuentra menor, teniendo en cuenta, además, las propias características, intereses y desarrollos particulares del niño, que en general varían dentro de las edades”, agrega la psicóloga.

Para orientar una compra adecuada, la especialista de las Universidad del Pacífico entrega recomendaciones de acuerdo a cada etapa de desarrollo:

Desde el nacimiento hasta los 2 años: dado que las guaguas aprenden explorando con sus sentidos, se sugiere juguetes que tengan que ver con la actividad sensorial, con diversos materiales, sonidos, colores y texturas que el niño pueda tocar, chupar, oler y/o mirar. Estas son fuentes de estimulación que le permiten ensayar conductas de coordinación, tanto en el nivel motor como en el visual, auditivo y olfativo.

Móviles, juguetes con espejos, aquellos que al apretarlos emiten sonidos, que tengan diversos olores, muñecos de goma, alfombras como centros de actividades, mordedores y sonajeros, entre otros, son apropiados para esta edad.

Desde los 2 a los 3 años: una vez iniciada y consolidada la marcha, los niños comienzan a diferenciar colores, formas y diferentes sonidos. Su coordinación motora es de mejor calidad, por lo que los juguetes como pelotas, cubos para apilar, instrumentos musicales, muñecas, animales y juegos de encaje simples, son una adecuada elección.

Desde los 3 a los 5 años: en esta etapa, la imaginación y la fantasía juegan un papel fundamental. Además, con el desarrollo exponencial del lenguaje, se inicia un periodo de preguntas, de aprender canciones, jugar con otros niños y escuchar historias y cuentos. En este sentido, pizarras, cuentos, casas de juego con figuritas diversas, baldes, palas, camiones de arena, plasticina y rompecabezas, son indicados.

Como en esta fase también los niños empiezan a internalizar las actitudes y roles propios de su género, ya tienen una marcada preferencia por una princesa o superhéroe, por determinados juegos y herramientas de diversas profesiones, juegos de cocina, pelotas y autitos. En este aspecto, es importante la flexibilidad y tolerancia de parte de los padres, familiares y educadores, ya que cada día más se están rompiendo los determinantes rígidos de género, existiendo la posibilidad de que niños o niñas quieran jugar juegos que tradicionalmente eran asignados al género opuesto.

Desde los 6 a los 11 años: los niños se encuentran en un periodo de pleno desarrollo de habilidades y destrezas cognitivas, afectivas y sociales, y están incorporando reglas y operaciones básicas que les permiten organizar, comprender y funcionar en su medio sociocultural. En esta etapa los niños se separan según su género para desarrollar sus juegos; las niñas juegan casi exclusivamente con niñas y los niños con niños, reforzando roles propios de su género.

Por lo mismo, son apropiados en este periodo los juegos de salón para jugar en grupo, tales como el Monopoli, juegos de compras, Ludo, Damas, juegos de estrategia, entre otros, que les permiten ejercitar y realizar transacciones simples. También los juegos para realizar experimentos, ya que en esta etapa aprenden lo que ven a nivel concreto, juntando materiales y exponiéndolos a diversas actividades. Los juegos de construcción y armado de diversos objetos, tales como aviones, autos, pulseras y libros, o aquellos juguetes que les permiten compartir, como por ejemplo la ropa de las muñecas, los autos y sus accesorios, son una buena alternativa.

Respecto a los videojuegos, lo común es que se comiencen a utilizar en esta etapa de desarrollo. Es importante que cuenten con supervisión de adultos, ya que en general resultan altamente atractivos para los niños y se les dificulta establecer límites de uso apropiados.

Desde la pre-pubertad a la adolescencia: los jóvenes se centran en la construcción de identidad y, en este sentido, buscan activamente espacios de soledad e intimidad. Los libros, principalmente de novelas y poesía, la música y los videojuegos comienzan a llenar el ocio de los adolescentes. En esta etapa también es relevante la supervisión adulta, ya que muchos jóvenes comienzan a ser dependientes de sus videojuegos.

 

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