Pérdida de un hijo: cómo explicarle a los hermanos

MOTHER AND SON SITTING ON PORCH
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Perder un embarazo es siempre una experiencia muy triste que marca a las mujeres (y a sus parejas). Sobreponerse al dolor y a la frustración que este proceso trae consigo no es algo sencillo. Pero poco a poco es posible salir adelante, entender la pérdida como un incidente aislado y natural y empezar a soñar con un nuevo embarazo.

Los padres ya están cargando con muchas emociones y momentos difíciles y además de eso hay que contarlo a los otros hijos. ¿Cómo podemos explicarles la situación a los hijos que esperaban a su nuevo hermanito con ansias, ilusión pero también celos? ¿Cómo hablarles a nuestros hijos de lo que pasó sin sobrecargarlos con información que no estén en condiciones de asumir?

Hablar o callar

La primera pregunta que nos planteamos es si es necesario decir algo (suponiendo, claro está, que los niños no se hayan enterado del embarazo). La mayor parte de los abortos espontáneos suelen producirse en el primer trimestre del embarazo, por causas naturales e imprevisibles, que no implican que la misma pareja no pueda gestar más adelante a un bebé sano. Por ello, cuando se trata de niños pequeños, muchos padres eligen no contarles nada hasta que la guata comienza a aparecer.
Sin embargo, no decirles nada a los niños puede ser un problema, ya que ellos captan el malestar y el dolor de sus padres. Tal vez por eso lo más sano sea ser abierto hacia lo que pasó. El niño que no esperaba un hermanito tomará la pérdida como algo natural, y comprenderá el dolor de sus padres sin sentirse responsable por ello.

Para un niño, la llegada de un hermanito significa un gran acontecimiento que cambiará su vida para siempre. Por tanto, es normal que quiera saber cosas sobre el embarazo de la madre, aunque no comprenda muy bien este proceso. Por eso, si se sufre la pérdida de un embarazo, es importante que el niño sea partícipe de este problema

Cómo abordar el tema

Conversar con el niño acerca de la pérdida del embarazo es una situación difícil para los padres que ya se sienten angustiados y tristes de por sí. No obstante, si ya el niño conoce que su hermanito venía en camino, es importante sentarse con él para explicarle qué ha sucedido. Para hacerlo, el primer aspecto que deberás tener en cuenta es la edad del niño, pues en dependencia de esta, podrá comprender más o menos qué ha sucedido.

Cuando el niño esperaba tener un hermanito y éste no llega, es inevitable que también él sienta la pérdida y experimente dolor. Muchos padres intentan evitarles las tristezas a sus hijos, pero en este caso es natural sentirse triste cuando el hermanito que estaba en la guatita de la mamá ha muerto. Si les escondemos la muerte a los niños, aprenderán que esto es algo a lo que temer y desarrollarán pensamientos desproporcionados al respecto. Sin embargo, aprendiendo a guiarlos en el duelo junto a ti, tendrán una visión más realista de la situación.
Lo importante es conversar con calma, tener paciencia frente a regresiones ocasionales que muestren que tus niños piden tu atención, y contestar con sencillez sus preguntas, pero no más de lo que ellos pregunten.

No le des demasiados detalles ya que el niño no comprende claramente qué es el embarazo y todo el proceso que este implica. Por eso, mientras más detalles le des, menos comprenderá qué ha sucedido y más confusión le generarás. Dile simplemente que has perdido el embarazo y que estás triste por ello.

Frecuentemente los padres, para proteger al niño, suelen disfrazar la noticia de la pérdida del bebé dando detalles y descripciones vanas que no hacen sino confundir al pequeño. Cuando decidas hablar con el niño, sé directa y honesta, él lo comprenderá mejor. Muchas veces se intenta disfrazar la noticia con eufemismos usando un lenguaje vago matizado por frases del tipo “el bebé se durmió” o “el bebé no se despertará”. Es importante que seas claro, no recurras a la fantasía o el niño no comprenderá lo que ha pasado.

Es completamente comprensible que con la pérdida del bebé te sientas deprimida y angustiada. Pero cuando vayas a conversar con el niño deberás controlar estas emociones para que el efecto de la noticia no sea aún más devastador para él. Intenta transmitirle serenidad y confianza.

Hablar con el niño acerca de la pérdida del embarazo es algo sumamente difícil de por sí pero explicarle lo que ha sucedido es aún más complicado. Por ende, prepárate para sus preguntas porque probablemente no comprenderá muy bien lo que le estás diciendo y tendrás que repetirle la noticia otra vez. Los padres a menudo no están preparados para las preguntas de los pequeños y en ese momento se derrumban emocionalmente.

En vez de encerrarse en sí, es importante que los padres recuerden que tienen otro hijo. Bajo ningún concepto lo deben descuidar. Aunque el dolor por la pérdida sea grande, es vital que se mantengan atentos a los signos de tristeza que demuestre el niño.

Recuerda respetar cuando tu hijo dé por terminada una conversación seria para irse a jugar, aún cuando tú todavía estés preguntándote cómo contestar a la última interrogante que quedó flotando en el aire. Sorprende a los padres ver cómo los niños se reponen de la pérdida gracias al juego, dibujando o haciendo cosas creativas, pero todo ello es parte de un proceso natural de recuperación.

 

Fuente:

http://www.embarazoyparto.es/

http://www.parabebes.com/

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