Nueve años: la crisis silenciosa

estudiar con música

A los nueve años los niños entran en una etapa llamada “etapa de introyección”. En esta los niños quieren captar todo lo que los rodea y asimilarlo de acuerdo a ellos mismos. Es aquí cuando desarrollan la empatía hacia los demás, en lo intelectual son capaces de reflexionar con cierta profundidad además de poder hacer análisis y síntesis y empiezan a tener opinión sobre las cosas. Es así como comienzan a cuestionarse a ellos mismos y su lugar en el mundo con preguntas como ¿son realmente justas las reglas? ¿mi mamá y mi papá de verdad saben todo? ¿soy adoptado? ¿podré con todo esto?

Con nueve años, el niño muestra mucha curiosidad y se presenta ya sus propios intereses. Cuando algo le interesa y entusiasma es capaz de explorar todo en ese aspecto y como padres tenemos que ayudarles a descubrir temas nuevos que puedan ser llamativos. Generalmente es en el colegio donde descubre y desarrolla sus intereses y asume más responsabilidades. A esta edad los niños tienden a ser muy competitivos y hay que tener ojo si esto está siendo una forma de superación o de frustración y tomar medidas al respecto. Otro aspecto que se desarrolla en este período es la admiración por las personas que son un ejemplo para ellos (tanto en la vida real como figuras mediáticas o de ficción).

Es en este período que comienza una preparación para el desarrollo de la adolescencia aumentando la tendencia a estar con niños de su mismo sexo. Por ende hay veces que el niño siente pena de estar dejando de lado el mundo infantil. Es normal que en este período te haga preguntas como ¿me quieres? ¿quieres más a mis hermanos que a mi? ¿por qué lo tengo que hacer yo? O incluso el clásico “Estoy aburrido”.

Aunque a los siete años comienza la apertura social es a los nueve o diez que el juego, el grupo y la cooperación toman una importancia plena. Aquí empiezan a surgir los primeros roles en el grupo de amigos (sobre todo en los grupos de hombres). Como papás tenemos que estar atentos a su nuestro hijo está siendo aceptado o si está sintiendo frustración en este sentido.

Siendo los ocho años la edad en que empiezan las mentiras conscientes a los nueve se enfatiza esto debido al aumento de la capacidad de opinión y de independencia. A esta edad son niños inflexibles en sus juicios (sobre todo en lo de hacer trampa).

Muchos niños a esta edad sufren de pesadillas pues es en las noches que aflora todo lo que los perturba por lo que debemos mostrarles cariño y ayudarlos con sus temores.

En definitiva, es importante que como padres, en este período, lo apoyemos en:

  • Su seguridad y confianza
  • Reconocer su lugar en el mundo
  • Superar los celos y la rivalidad
  • Aprender sobre la naturaleza y sus cuidados
  • Reconocer la gratificación que hay detrás del trabajo
  • Y por último, recuerda que esto no se trata de ti y mucho menos es un ataque personal. Lo que tu hijo necesita es tu cariño y comprensión en esta etapa en que todavía no entiende bien lo que le está pasando.

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