Frenillos ¿Cómo puedo saber si mi hijo los necesita?

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Cuando comienzan a salir los dientes definitivos en los niños, muchas veces los vemos que no vienen del todo bien. Puede ser simplemente una percepción, pero comenzamos inmediatamente a pensar que va a tener que ocupar frenillos en un tiempo más.

Es por eso que los controles con el dentista son tan necesarios. Será él el primero en señalar si que existe algún tipo de problema (como una mordida severa, los dientes apiñados o torcidos, o una mordida cruzada) lo que origina una consulta con un ortodoncista. Tiene sentido ir pensando en esto temprano, ya que la mayoría de los niños que vayan a necesitar frenillos, los van a necesitar cerca de los ocho o nueve años, cuando todavía no tienen todos sus dientes permanentes y la mandíbula sigue creciendo. Si tu hijo tiene una mordida cruzada (la mitad sobre-mordida, la mitad mordida) uno querrá corregirlo antes de que el primer diente de leche a caído. De lo contrario, puede hacer que la mandíbula crezca de forma asimétrica.

En el sitio BabyCenter nos entregan una guía de ciertas preguntas que todos nos hacemos en torno a los frenillos.

Los niños que se chupan el dedo, ¿tiene más probabilidades de necesitar frenillos?

Sólo si todavía se están chupando el dedo cuando sus dientes permanentes están comenzando a salir, después de los cinco años de edad. Si tu hijo no ha dejado el hábito para entonces, esta acción puede ser problemática por cuanto puede estar empujando los dientes adultos hacia adentro, haciendo que se amontonen o creando una mala mordida. Pero esto no es común; la mayoría de los problemas de la mordida se heredan.

¿Cómo funcionan los frenillos?

Un ortodoncista establece pequeños soportes a la parte frontal de los dientes y los conecta con un alambre. Luego se ajusta o cambia el alambre cada cuatro a seis semanas, ya que los dientes se van ajustando lentamente a su posición correcta.

Tu hijo también podría tener que usar bandas de goma (que conectan los dientes de arriba con los de abajo de modo de añadir presión milimétrica) u otra modalidad de la forma de un aparato de metal que encaja en las ranuras de los soportes y los envuelve alrededor de la cabeza del diente, tirando de los dientes del frente hacia atrás.

Una vez que los frenillos se retiran, la mayoría de los niños tendrá que usar un retenedor, un aparato ortopédico hecho a medida y que es extraíble, con el objeto de mantener los dientes en su lugar hasta que las muelas del juicio han llegado a la mandíbula y han dejado de crecer, alrededor de los 18 o 19 años. Algunos pueden seguir usándola un día a la semana, incluso en la edad adulta.

¿Duelen los frenillos?

Mucho menos que cuando era nosotros éramos niños.

Pegado a los soportes de la parte frontal de los dientes, se elimina la necesidad de forzar las bandas de metal alrededor de cada diente, como era necesario con los de las décadas pasadas. Los hilos utilizados en la actualidad son más flexibles, particularmente los hechas de aleaciones, tales como de níquel y titanio, por lo que aplican una presión mucho más suave. Eso no es para decir que el proceso es indoloro. La mayoría de los niños se quejan de dolor durante un día o dos después de que se aprietan, pero nada muy grave.

¿Cuánto tiempo necesitará usar frenillos mi hijo, y cuánto costará aproximadamente?

Estas son las dos preguntas más comunes que los ortodoncistas escuchan de los padres de los posibles pacientes. El resultado final varía de paciente a paciente por supuesto, pero la mayoría de los niños precisan frenillos entre uno a tres años por lo que costo es bastante variable dependiendo de la duración y la complejidad del tratamiento. En una consulta inicial, el ortodoncista llevará a cabo un examen exhaustivo de los dientes y la mandíbula de tu hijo, toma de radiografías e impresiones. Basado en esto, él le dará su opinión sobre el mejor curso de tratamiento y una estimación del costo.

¿Cómo puedo encontrar un buen ortodoncista?

Comienza por preguntarle al dentista de tu hijo. También puede obtener recomendaciones de tus amigos y miembros de la familia cuyos hijos han tenido frenillos, la experiencia es fundamental. Otro punto importante también es prestar atención a cómo el ortodoncista interactúa con tu hijo, ya que los niños son más propensos a seguir instrucciones si les cae bien la persona que los atiende.

Nunca dejes de lado los controles con el dentista. Una buena salud bucal cuando niños es clave para la edad adulta.

Nota original en inglés y foto portada de BabyCenter  acá 

 

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