¿De dónde vienen las guaguas? Cómo respondemos esta pregunta según su edad

Tarde o temprano nuestros hijos hacen esa pregunta que nos complica tanto. Sabemos que es importante hablar con ellos sobre educación sexual, que es importante que las respuestas a sus dudas las reciban de nosotros y no de sus amigos, de la televisión o de Internet. Pero ¿Qué información necesitan dependiendo de su edad?

A los 3 y 4 años: Dales una respuesta lo más sencilla y honesta que puedas. Los niños a esta edad necesitan que respondas solo lo que preguntan, son concretos. Así que si, por ejemplo, preguntan ¿De dónde salió mi hermanito? Tan solo diles “de la guatita de la mamá” No necesitan más explicación que esa.

En la medida que vaya creciendo y haciendo nuevas preguntas, comienza a darle más información siempre de forma simple de tal forma de no complicarlo con metáforas ni ideas poco tangibles. Aún no son capaces de entenderlas.

Entre 5 y 7 años: Dependiendo de si tienen hermanos mayores o menores, y de lo que les cuenten otros niños en la escuela, pueden llegar con más preguntas.

A esta edad los niños se caracterizan por su curiosidad,  mientras que cuando eran más pequeños se conformaban con lo primero que les dijiste, ahora querrán detalles.

Algunas preguntas o dudas que te pueden plantear:

¿Los bebés salen por el ombligo?

¿Si dos personas se besan, puede ella quedar embarazada?

Responde con naturalidad y explícales cosas acordes a su edad. A los 7 años muchos niños ya saben que los hijos salen por la vagina, aunque no tengan muy claro el proceso exacto. Aclara sus dudas, porque de lo contrario, seguirán preguntando a sus amigos y se harán ideas equivocadas.

Entre los 8 y 11 años: Es cuando suelen aprender acerca de sexo. Si no se lo enseñan en la escuela, quizá lo lean en internet o en algún libro donde lo explique o bien algún amigo se lo cuente.

Cuando te pregunten, no te pongas nerviosa y simplemente explícales que es algo natural, que hacen los animales y los seres humanos. Diles que seguramente ahora no comprenden por qué alguien querría hacer algo así, pero que cuando sean más mayores lo entenderán.

Cuando son adolescentes: Si piensas que evitar el tema del sexo impedirá que tus hijos lo practiquen, no es así. Hablar de sexo con tus hijos adolescentes en la casa ayudará a que si alguna vez tienen alguna duda, se sientan cómodos preguntándote y confiando en ti.

Sé natural y habla con ellos de los anticonceptivos, de la protección contra enfermedades de transmisión sexual y del embarazo adolescente. Has hincapié en la importancia de tomar precauciones.

Con tus hijas, habla de la menstruación, por qué ocurre y cómo se produce.  No las fuerces a conversar si no quieren, pero busca la manera de sacar el tema, por ejemplo cuando estás con ellas en el auto, mientras cocinas o antes de dormir.

Recuerda que el sexo es algo natural y no debería ser tabú ni considerarse algo malo o prohibido. Cuanto más evites el tema, más se preguntarán y procurarán descubrir por su cuenta. Si tú se lo cuentas, tendrás control acerca de lo que tu hijo aprende. Si esperas a que lo aprenda de otras fuentes, no sabes qué ideas erróneas puede hacerse. ¡A hablar con nuestros hijos!

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