¿Cuál es el estilo de aprendizaje de mi hijo?

Todos percibimos el mundo de manera distinta, ésta es una premisa que no podemos poner en duda. Entonces, si todos vemos el mundo desde diferentes puntos de vista, ¿Por qué tenemos que aprender todos de la misma forma?… Interesante cuestionamiento, ¿No crees?

Como sabemos que todos aprendemos de forma distinta, hoy te invitamos a descubrir cuál es la forma de aprendizaje de tus hijos.

Es importante conocer el estilo de aprendizaje de nuestros hijos, ya que según su estilo tendrán una forma de aprender que vaya más con ellos que otras. Conocer el propio estilo de aprendizaje nos sirve a todos para favorecer el proceso mismo de aprender, conocer el estilo de los niños nos ayuda a fomentar los aprendizajes y ayudarles a crear el método más adecuado para cada uno.

Pero, en concreto ¿Qué son los estilos de aprendizaje? Podríamos decir que son las diferentes maneras de percibir, organizar y asimilar la información y los conceptos durante las experiencias en las que se construyen los aprendizajes.

Estos estilos de aprendizaje están compuestos por:

-Cómo percibimos y organizamos la información, es decir, cual es el canal por el que nos llegan los conceptos. ¿Por la vista? ¿Por el oído? ¿Por el tacto?

-Cómo asimilamos y seleccionamos la información. Una vez que percibimos los datos todos tenemos distinta forma de procesarla, principalmente de forma global o analítica.

-Cómo y cuándo utilizamos la información. Según la forma de orientarse en el tiempo podemos distinguir personas planificadas o espontáneas.

-Cómo trabajamos, según la forma de orientarse socialmente podemos clasificar en individual o colectivo.

Bajo todos estos conceptos, podemos determinar 4 estilos generales de aprendizaje:

Activo: son dinámicos e intuitivos, aprenden probando por ensayo error.

Reflexivo o teórico: son analíticos y pensadores, aprenden leyendo e investigando.

Imaginativo, sensitivos: aprenden escuchando y compartiendo.

Pragmático: se basan en el sentido común, son sensoriales, aprenden practicando.

Ningún estilo es mejor que otro, todos nos llevan a construir aprendizajes, pero es bueno saber cuál es el estilo de cada uno para utilizar la forma que mejor se adapta a cada uno.

Sabiendo todo esto, te invitamos a hacer un juego con tus hijos y conocer cómo aprende: pídele que se imagine un perro. Algunos verán la figura del animal, otros escucharán un ladrido, mientras que otros sienten cómo sería tenerlo cerca. Aquellos que ven la figura de un perro en su mente o ven la palabra, probablemente son personas visuales. Mientras que los que escuchan un ladrido, aprenden en forma auditiva. Y aquellos que sienten lo suave del pelo de los perros, probablemente aprenden tocando las cosas.

¿Y cómo puedo saber si es activo, reflexivo, pragmático o imaginativo?

Para ello pídele que haga un dibujo de un perro y observa como lo hace. Algunos lo harán impulsivamente sin planificar, nos encontramos con un estilo activo. Otros por el contrario planifican, buscarán modelos en los que fijarse estos seguramente tendrá un estilo reflexivo. Algunos niños y niñas probablemente practicarán varias veces, en este caso estaremos ante el estilo pragmático y finalmente si comenta y pide opinión y consejo nos encontramos con el estilo imaginativo.

Y finalmente, para saber  si le acomoda trabajar de forma individual o en equipo es necesario observarlo junto a sus pares en situaciones típicas. Si deja que los demás niños opinen y ayuden en lo que están haciendo, prefiere trabajar de forma grupal. Si por el contrario, avanza mejor si trabaja solo, estamos frente a un niño que prefiere el trabajo individual.

Fuente foto: www.understood.org

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