Conozcamos las fontanelas en el cráneo de nuestro hijo

A muchas de nosotras nos dan un poco de nervio las fontanelas de nuestro bebé. Es que es extraño tocar un cráneo que en ciertos sectores es duro y en otros, muy blando. Lo cierto es que todos los bebés tienen fontanelas y no necesitan mayor cuidado. Para que estés informada hoy te contamos todo lo que tenemos que saber sobre esta zona del cráneo de nuestros pequeños hijos.

¿Qué son las fontanelas?

Las fontanelas son las separaciones que existen entre los huecos del cráneo de la guagua. Facilitan que la cabecita pueda amoldarse y atravesar el canal del parto. Una vez que ya ha nacido, las fontanelas permiten que el cerebro del bebé tenga suficiente espacio para poder desarrollarse. Estas partes blandas o separaciones en el cráneo están recubiertas por una capa gruesa y fibrosa para poder proteger mejor al cerebro. Se pueden tocar, aunque no es recomendable presionarlas. La palpación de las fontanelas craneanas es una de las técnicas que los médicos y enfermeras utilizan para comprobar el crecimiento y el desarrollo de los niños.

¿Cuántas fontanelas son?

El cráneo de los bebés tiene seis fontanelas, aunque sólo se pueden palpar dos claramente. Están rellenas de un tejido de consistencia membranosa y flexible.

Las palpables son:

– Una que tiene forma de rombo, mide 2,5 centímetros y se encuentra detrás de la frente, en la parte más alta de la cabeza.

– La otra se aprecia con forma triangular y está justo encima de la nuca, es la fontanela posterior, que se haya en la parte trasera del cráneo y es bastante pequeña (mide 0,6 cm de diámetro).

Ambas son blandas al tacto y móviles, ya que suben y bajan al compás de los latidos de su corazón.

¿Hasta qué edad son perceptibles al tacto?

Las fontanelas se observan en el primer año y se osifican progresivamente hasta que, entre los 12 y 18 meses, ya están completamente cerradas. La fontanela anterior puede completar su cierre a los 18 meses, mientras que la posterior suele cerrarse a los 6 meses.

Alrededor del 20 por ciento de los niños de 12 meses, aún tiene la fontanela anterior sin cerrar. El hecho de que su fontanela anterior siga abierta garantiza el crecimiento natural de su cerebro, evitando que haya limitaciones por falta de espacio, que le perjudicarían psíquicamente. Por este motivo, es mucho más preocupante que las fontanelas se cierren demasiado pronto a que tarden en hacerlo. No obstante, si la fontanela anterior del bebé todavía no se ha cerrado a los 2 años, puede ser síntoma de falta de vitamina D.

¿Qué indican las fontanelas?

A veces, la apariencia de las fontanelas puede alertar sobre algún problema de salud.

– Si están abultadas, indican el aumento de presión intracraneal y el especialista recomendará las medidas oportunas para poder liberar esta presión. Si la fontanela anterior se tensa a menudo cuando el bebé grita y la tensión persiste cuando está tranquilo y, sobre todo, si la fontanela se abomba, hay que consultar enseguida con el médico.

– Si están hundidas, con respecto a la curvatura general del cráneo y el bebé tiene algún trastorno coincidente, como diarreas o problemas digestivos, se puede sospechar que padece una deshidratación. En este caso, hay que consultar al médico.

Fuente foto: bebesencamino.com

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