¿Cómo hablar de sexo con nuestros hijos adolescentes?

Esta es una pregunta que tarde o temprano vamos a tener enfrentar. Y para hacerlo de la mejor manera posible, es necesario que tengamos herramientas para hacerlo. Ahora bien, con sólo el hecho de plantearnos que debemos tener con ellos este tipo de conversación, significa que ya abrimos una puerta importante. Pero es importante que conversemos de sexo con nuestros hijos adolescentes.

Para comenzar este tipo de conversaciones, es necesario que tengamos muy claro que temas vamos a tratar con ellos. No pretendamos hablarlo todo la primera vez, es necesario que al abrir este proceso con ellos, dejemos la puerta abierta para conversaciones fluidas y que tengan las repercusiones esperadas.

Podemos hablar de sexo, embarazo, sobre la primera relación sexual, cuidados al momento de tenerlas, de enfermedades sexuales. En fin, tenemos una gama de posibilidades.

Hoy queremos compartir con ustedes algunos puntos clave para que este tipo de conversaciones se den en un ambiente tranquilo y de confianza mutua. Recordemos que hablar de sexo es un paso importante, tanto para ellos como para nosotros, y nos demuestra de manera clara que ellos están creciendo.

1.- Elegir el momento adecuado: los momentos para hablar de sexo pueden ser cualquiera, lo que tenemos que tener en cuenta es que los dos estemos tranquilos y que, ojalá, sea si interrupciones. De preferencia, estar solos con ellos para que se sientan confiados y nos presten la atención necesaria.

2.- No intentar hablar de todo la primera vez: como ya les dijimos, el sexo tiene muchas aristas. No pretendamos abarcarlas todas en la primera conversación. Nuestro objetivo debe ser abrir una puerta para que ellos tengan confianza para que estas conversaciones sean parte de nuestra vida. Debemos prepararnos y tener una mentalidad abierta, para que sientan que siempre pueden recurrir a nosotros.

3.- Prepararnos para su carga de preguntas: el sexo es parte de la vida de todos. De la nuestra y de la de ellos. No tengamos vergüenza de hablarlo. No nos mostremos ansiosos ni inseguros. Tratemos el tema como uno más de los aspectos de su vida. Si queremos que ellos enfrenten su vida sexual tranquilos, con naturalidad y sabiduría hablémosles y tratémoslos con la misma naturalidad y sabiduría que la vida nos ha entregado.

4.- Seamos sinceros: la sinceridad en todo orden de cosas es fundamental. No tengamos vergüenza y llamemos los órganos genitales por su nombre. La seguridad trasmite confianza y eso es precisamente lo que debemos lograr con estas conversaciones: que confíen y que recurran a nosotros para resolver sus dudas. Si nos preguntan algo que no estamos seguros, le podemos decir que vamos a pensar en ello y que luego les explicaremos. Éste también es un mecanismo que nos permite entablar nuevas conversaciones futuras.

Finalmente, tenemos que tener claro que hablar de sexo con ellos es parte del proceso natural de la vida. No intentemos poner adornos ni nada por el estilo. Los niños tienen un montón de información que ya les han entregado los amigos, entonces lograr esa conexión que dan las conversaciones intimas sobre sexo, son útiles para que seamos nosotros los guías del despertar sexual de nuestros hijos.

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